El pasado 28 de diciembre, en Irán, se desencadenaron una serie de movilizaciones ciudadanas en protesta por el deterioro de su economía, ante el elevado aumento de los precios de los bienes de consumo -la inflación había aumentado a 48,6% en octubre de 2025 y 42,2% en diciembre y la de los alimentos supera el 70%-, es decir, ante su empobrecimiento económico. 

Pero de esas primeras protestas se ha pasado al descontento con el actual régimen islamista del que incluso exigían su final. 

Desde entonces, las movilizaciones ciudadanas y su represión por el régimen -que se han extendido a unas 250 localidades- han derivado en un total de 35 muertos, además de agentes de policía heridos.

El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, afirmó el sábado que "los alborotadores deben ser puestos en su lugar".

Las protestas han llegado al punto de que alguno de los manifestantes ha sugerido cambiar el nombre a una de las calles por “President Trump Street” (Calle Presidente Trump).