El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert Ramdin, ha instado al Gobierno de Venezuela a liberar a los presos políticos.
«Todas las personas detenidas por su posición política representan un retroceso y la persecución política no puede tolerarse en nuestro hemisferio», ha dicho Ramdin.
Hispanidad recogió esta semana que a la opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, se le está acabando la paciencia con el presidente de EEUU, Donald Trump.
El pasado 3 de enero, tropas estadounidenses capturaron al dictador venezolano Nicolás Maduro. Desde entonces, la administración estadounidense se ha conformado con que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, gestione el país bajo su supervisión, con un horizonte electoral en 2027.
Pero María Corina Machado quiere ir más rápido. Y acaba de decir que quiere concretar un calendario electoral en un plazo máximo de 12 meses:
María Corina Machado desde el Milken Institute: “En Venezuela no ha ocurrido un estallido social porque la gente confía en que habrá un evento electoral que canalizará pacíficamente el cambio electoral que deseamos”.pic.twitter.com/mJfPhVy1qI
— Informe Orwell (@InformeOrwell) May 4, 2026
Corina también aboga por la liberación de unos 500 presos políticos civiles y militares que "todavía están tras las rejas en esta hora". "Ellos y sus familias necesitan de nuestra voz, necesitan de nuestra fuerza y por eso alzaremos nuestra voz, este domingo 3 de mayo, para que el mundo entero escuche el clamor por la libertad, por la justicia, por la democracia, que hoy elevamos desde Venezuela".
A todo esto, y con la intención de tenerla contenta, el Gobierno español pretende que la actual presidenta Delcy Rodríguez venga a la próxima Cumbre Iberoamericana, que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre.
Decimos tenerla contenta porque sabe mucho de la presunta financiación ilegal del PSOE y por eso la invita a la Cumbre Iberoamericana...
Y es que, según una información de El Español del pasado 24 de marzo, en el sobre entregado al juez por el empresario Víctor de Aldama habría documentos que relacionarían la visita de la entonces vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez a España el 20 de enero de 2020 con el cupo de petróleo -por valor de 250 millones de euros- que iba a financiar al PSOE y a la Internacional Socialista. Es decir, que durante su visita a Madrid, Delcy Rodríguez habría negociado, con José Luis Ábalos, 6 millones de barriles de crudo de PDVSA, para la citada financiación.
El problema es que la actual presidenta de Venezuela siga vetada por la UE para pisar suelo europeo, nada menos que desde 2018. Y por eso, el Gobierno español va a pedir un permiso especial a Bruselas para que pueda venir... (otra vez, pero en esta ocasión legalmente). Algo a lo que, por cierto, se oponen incluso países iberoamericanos, como Argentina, Ecuador, Paraguay, República Dominicana, Costa Rica, Panamá, Honduras, El Salvador, según publica hoy ABC.












