La expresión ‘no cabía ni un alfiler’ se ha hecho más que cierta en la mañana del jueves en el Real Casino de Madrid. ¿El motivo? Un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como protagonista.


En estas sesiones se habilita una gran sala con prensa e invitados. Era tal el número de asistentes que han tenido que ser dos salas: ocho mesas de prensa con de ocho a diez periodistas por cada una, y otras tantas de invitados, todos dispuestos a escuchar a Díaz Ayuso.

“La tribuna es suya” le invitaba José Luis Rodríguez a subir para comenzar con un discurso en el que ha empezado analizando la situación “preocupante, inédita y triste” que vive España, que “nos tiene que despertar, activar y obligar a dar la mejor versión de cada uno”.

Además ha comentado que, “cuando una democracia liberal se ve secuestrada por proyectos autoritarios, sorbo a sorbo decae la exigencia en los gobiernos, el respeto por la ley y la pluralidad, las instituciones de todos, el rigor, la calidad de los servicios públicos, la separación de poderes, la empresa, la propiedad y la libertad”.

La presidenta de la Comunidad de Madrid remarcó que con esta situación “siempre cae la convivencia” y constató que “la prosperidad queda comprometida”, por lo que “las naciones dejan de ser fiables”. Ayuso añadió que “el proceso de ruptura con el que los socios de Sánchez y su embajador en Cataluña quieren llevarnos a una república federal plurinacional pasa por acabar con la Corona, la Transición, la Constitución y la descapitalización de la nación, es decir, Madrid como capital”. 

La líder del Ejecutivo madrileño destacó que la región vive uno de sus mejores momentos y “jamás había sido tan internacional y relevante fuera de sus fronteras” y aseguró que “sin este Gobierno central podría ser aún más importante”. Presumió de que en la Comunidad de Madrid “remamos a favor, somos un Gobierno que defiende la Alianza Atlántica”. “Una región de mestizaje, vanguardia y tradición, de alegría, de vitalidad”, aseveró. Llegando a asegurar que lo único que pide es que "me dejen en paz, que me olviden".

Aunque en realidad pidió algo más al "amo que ha decidio ser líder de la izquierda radical", que "se lleven a Zapatero, que demasiado daño a hecho ya a España". Ayuso recordó que el hermano del presidente del Gobierno, David Sánchez, “es enviado a juicio por prevaricación y tráfico de influencias”. Además, comentó que Begoña Gómez, la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; una asistente de Gómez y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, se sentarán en el banquillo, mientras que el anterior secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, “lleva meses en Soto del Real”.

La presidenta madrileña recordó que el anterior ministro de Transportes y mano derecha del presidente en el Gobierno y en el partido, José Luis Ábalos, está siendo investigado por posible pertenencia a organización criminal, tráfico de influencias, cohecho y malversación. También que el fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, “que depende del amo y trabaja como ministro 23 para protegerles a todos desde dentro”, tiene pendiente la fecha de su juicio por revelación de secretos.

Además, Ayuso ha querido hacer hincapié en el caos ferroviario, señalando que "había mucha prisa por cambiar nombres de las estaciones y darles nombres de mujer para ser felices siendo los más feministas", mientras han olvidado del correcto mantenimiento de las infraestructuras. También ha criticado la "mafia absoluta en la que se ha convertido el ente público", en referencia al sectarismo de RTVE. Y ha remarcado el despilfarro del Gobierno, con una lista de ministerios infinita: "por cada cartera, nos tocan dos o tres ministros". Asimismo, ha recordado a "miles de cristianos que son asesinados por el hecho de serlo".

Como pueden ver, no han sido unas declaraciones que vayan a pasar a la historia, aún así, la expentación y el revuelo eran como si fuera a anunciar una gran exclusiva. En cualquier caso, quien no ha estado es Alberto Núñez Feijóo, el cual debería estar preocupado por tanto éxito por un encuentro de apenas hora y media con Ayuso. Sigue siendo su mejor efectivo: empresarios (Manuel Manrique, José Vicente de los Mozos), periodistas, políticos… y un largo ecetera que acude a las nueve de la mañana para escuchar lo que tiene que decir la presidenta en plenos rumores de Elecciones Generales, ¿pasaría lo mismo si el protagonista hubiera sido el gallego?