Por Dios al hombre dada.
Durante siglos, años, días,
por éste siempre peleada.
Someterla, a nadie quiere,
y en su orgullo y soberbia,
ni siquiera,
de quien la recibió regalada.
Mal conocida, peor empleada.
Para someter a otros hombres,
siempre utilizada.
Como un bien supremo
es considerada,
solo por amor
puede ser entregada.
A quien regalada nos la dio,
¿Por qué nos resistimos a dársela?










