Sr. Director:

El pasado 29 de julio, en la Basílica del Valle de los Caídos, el cardenal arzobispo de Madrid, Mons. Cobo, presidió la bendición abacial de Fray Alfredo Maroto, OSB, quien hasta ahora había ejercido como prior de la Abadía. Estuvieron presentes en la celebración quince abades (benedictinos, agustinos y cistercienses), más de un centenar de religiosos y sacerdotes de distintas congregaciones y diócesis, y cientos de fieles laicos.

En un tiempo en que abundan los políticos, los gestores y los técnicos, en la Iglesia seguimos necesitando paternidad.

El abad ha de ser un hombre capaz de sostener una comunidad desde el servicio, la escucha y el discernimiento para que no se pierda el norte cuando llegan las dificultades. Una de las grandes misiones de la vida benedictina es ser artesana de paz en medio de un mundo polarizado y herido.

También la tradición de San Benito nació en una época de profundas transformaciones, pero los monasterios no fueron lugares de confrontación ni de repliegue hacia el pasado.  Supieron mirar al futuro.   La reconciliación es más fecunda que la victoria.

Mons. Cobo entregó al nuevo abad la Regla, el anillo, la mitra y el báculo pastoral. Seguidamente Fray Alfredo Maroto dirigió unas palabras de agradecimiento en las que evocó la historia de la Abadía de la Santa Cruz desde su fundación en 1958. El abad presidente de la Congregación de Santa Otilia dió lectura al mensaje que el Papa León XIV había enviado con motivo de la bendición abacial.

A pesar del empeño del actual Gobierno de España y sus socios de querer resignificar el conjunto del Valle de los Caídos, no hemos de olvidar que se trata de un complejo de naturaleza religiosa, compuesto por la Abadía, la Escolanía, lugar donde descansan los restos de personas de los dos bandos que murieron en la guerra civil española, la Basílica y la imponente Cruz de 150 metros de altura, además de una hospedería.

Francisco Franco expiró el 20 de noviembre de 1975, habiendo sido jefe del Estado Español desde el 1 de octubre de 1936.  Sus restos mortales fueron llevados a enterrar al Valle el 23 de noviembre de 1975.  También los restos mortales de José Antonio Primo de Rivera fueron enterrados en el Valle el 31 de marzo de 1959.

El día 24 de octubre de 2019, los restos de Franco fueron sacados del Valle y llevados a enterrar al cementerio de Mingorrubio.

También la familia de José Antonio creyó conveniente trasladar sus restos desde el Valle hasta el cementerio de San Isidro, situado en el distrito de Carabanchel de Madrid, detrás de la ermita del santo, en el entorno actual de vía carpetana. Allí fueron enterrados el 24 de abril de 2023. 

Soy partidario de que el Valle continúe siendo un lugar de oración; allí están los monjes benedictinos rezando día y noche para que nunca más en España haya una guerra y para que los enemigos se perdonen y se reconcilien.

Al Padre Maroto corresponde ahora seguir orando y trabajando para que no se desacralice un lugar eminentemente religioso y concretamente cristiano-católico.

El Gobierno de Sánchez sigue con las suyas de querer hacer del Valle un lugar que no tenga nada que ver con la Religión, y menos con la Iglesia Católica. De este modo no se respeta la libertad de conciencia ni de religión, pero estos son los tiempos que nos toca vivir y sufrir no con resignación sino con esperanza y con alegría cristiana.

Lo dijo el Señor: "El que persevere hasta el final se salvará"

Felicitamos al Padre Maroto y a toda la comunidad benedictina de la Abadía de la Santa Cruz, y en general a todos los amigos del Valle de los Caídos. Los monjes rezan por nosotros y nosotros debemos rezar por ellos.