
En su primer discurso al cuerpo diplomático ante la Santa Sede, León XIV apunta a lo que denomina “un auténtico cortocircuito de los derechos humanos” / Foto: Vatican Media
Sr. Director:
León XIV, en su primer discurso al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede, condena la ley del más fuerte y defiende la necesidad de unas Naciones Unidas renovadas que protejan los derechos humanos.
En la génesis de la crisis actual del derecho internacional, sin embargo, León XIV va más allá, y apunta a lo que denomina “un auténtico cortocircuito de los derechos humanos”. Se trata de la corriente ideológica que cínicamente invoca supuestos nuevos derechos para negar “la sacralidad de la vida” o que impone “un nuevo lenguaje al estilo orwelliano que, en un intento por ser cada vez más inclusivo, acaba excluyendo a quienes no se ajustan a las ideologías que lo alimentan”.
Especialmente en Occidente, las palabras, la noción misma de derechos humanos, han perdido su significado original. Desideologizar el lenguaje para recuperar esos consensos básicos, dice el Papa, es esencial para garantizar la convivencia pacífica entre los pueblos.









