El todopoderoso líder turco, Recep T. Erdogan, tenía cabreado a todo el mundo pero ha salido vencedor del golpe de Estado, así que ahora ha detenido a tanta gente, todos ellos implicados en el Golpe, al parecer, que tendrá que ampliar las cárceles.Sólo en el Ministerio de Educación ya ha detenido a 15.000 funcionarios y maestros, 1.500 rectores y decanos. No son buena gente, todos golpistas.Por cierto, ha sacado a las masas al grito de "Alá es grande" (¡Ay madre!) a la calle y ahora alguno de sus entusiastas seguidores se han lanzado contra los cristianos.¿Qué tienen que ver los cristianos con todo esto? Pues que son enemigos del fundamentalista Erdogan. ¿Comprenden?Hispanidadredacción@hispanidad.com
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