Ocurrió en la noche del jueves. La Fundación Wintethur acogía la presentación del libro homenaje a Antonio Herrero "A micrófono cerrado", editado por Libros Libres. José María García había anunciado que rompería su silencio. Y no defraudó. Agarró su rabia contenida durante estos largos meses "sabáticos" y atizó con toda su concentrada mala leche contra sus antiguos amigos y compañeros.  

Para el "Butanito", la defensa de la guerra de Iraq por parte de Luis Herrero en la COPE obedeció a la defensa de sus intereses personales. Y, por si fuera poco, el popular periodista deportivo, recriminó a Luis Herrero y Federico Jiménez Losantos su ausencia en el acto de presentación del libro homenaje. "Me gustaría que alguien me resolviera esta gran incógnita de la ausencia de estas personas en el acto de esta noche", dijo con veneno. "Luis Herrero ha sido una de mis grandes decepciones", concluyó. El autor del libro, Matías Antolín, actual defensor del oyente de Cadena COPE, tampoco resolvió la incógnita ausencia: "Todavía no he recibido mensaje alguno por parte de ninguno de los dos a los que obviamente habíamos invitado. Pedro J., sin embargo, sí ha tratado de venir, pero finalmente no le ha sido posible. Conste en acta". Sea. 

Pero, "ojo al dato", porque la noche no acabó aquí. García relató cómo el entonces portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Rodríguez (MAR), "hoy acaudalado empresario, aunque no ejemplar" le dijo que "con Luis, bien, pero con Antonio no se puede seguir, nos está matando, ha cambiado". El "Butanito" le recordó entonces que Antonio Herrero era el mismo "defensor de la libertad" y le recordó a MAR su condición de periodista.  

MAR no era el único incómodo con Antonio Herrero en el Gobierno. García relató la conversación mantenida con Luis Herrero en el avión camino del funeral de Antonio Herrero en Málaga.  

- José María, tengo que contarte algo.

- Pero hombre, Luis. Tú no cuentas noticias. No te has destacado nunca por dar noticias, exclusivas. Has sido siempre un buen analista, pero no un informador (nótese la mala leche destilada, sin necesidad).

- Mira, José María, el día antes estuvimos Federico (Jiménez Losantos) y yo con el presidente (José María Aznar) y nos dijo que no se podía continuar con Antonio

Hasta aquí la anécdota. ¿Qué quiso decir el "Butano"? ¿Se refirió a la animadversión que Herrero despertó en el Ejecutivo Aznar o a la manejada teoría de la conspiración en torno a la muerte de Antonio Herrero? García no quiso aclarar estos extremos a Hispanidad.com: "He dicho lo que he dicho y no voy a decir más. Cada uno que interprete lo que quiera".  

Por lo demás, García también dedicó duras palabras hacia el Partido Popular. Dijo que el actual Gobierno "no quiere periodistas, sino aminueneses", y bautizó el antenicidio como "invasión": "Antena3 Radio era la libertad que sólo pudo frenar el monopolio, la injusticia y los sátrapas con la anuencia y connivencia del Gobierno socialista, que nos bautizó como el sindicato del crimen". Tampoco dudó en criticar la COPE, empresa editora que, irónicamente, dijo estar presidida por Dios

Todo ello aderezado con el botafumeiro de la vanidad: "Yo soy católico, apostólico, romano y no puedo odiar a nadie". Menos mal. Sí pudo en cambio relatar su personal fidelidad a Luis Herrero y Antonio Herrero tras el "antenicidio". De Antonio Herrero dijo que era "la verdad, la lealtad y la fidelidad". Recordamos a nuestros lectores que se trataba del libro homenaje a este periodista. 

Al homenaje acudió también Jaime Mayor Oreja, quien comparó a Herrero con Gregorio Ordóñez. "Los dos eran jóvenes porque vivían con pasión y creían apasionadamente. Ambos se consumían en la droga de la verdad y de ambos aprendí a decir siempre la verdad", señaló el candidato popular por Vitoria.  

El "maestro" de la "generación A3", Manuel Martín Ferrán, relató la fuerza con la que Antonio Herrero "protagonizaba" las noticias y afirmó que si en España reina la telebasura, es "porque nos falta el motor de Antonio". Matías Antolín se refirió a Antonio Herrero como "un torrente que nos ha dejado secos", le definió como un "salvaje de las ondas", alabó su "empeño por luchar contra molinos de viento" y afirmó tener "más sentimientos que resentimientos".