Sr. Director:
Comparto la petición del sector turístico en defensa de la presencia del español en las indicaciones de tráfico para garantizar su entendimiento por todos los conductores.

Imagínese que circula por una carretera catalana y se encuentra con indicaciones como "ressalt"; "paviment lliscant"; "gual"; "llums d'encreuament" o "revolt". No se trata tan sólo de un desprecio a la cooficialidad del castellano sino de una dificultad de orden práctico para viajar por Cataluña para aquellos que no comprendan el catalán.

Me sorprende que este Gobierno que se dice tan preocupado por la seguridad vial no tome medidas a este respecto.

Cataluña debería tomar ejemplo del resto de zonas bilingües de Europa como Gales, Tirol o la misma capital Bruselas donde la señalización vial es bilingüe para facilitar su comprensión a los hablantes de ambas lenguas oficiales y no se les ocurriría despreciar en la carretera la lengua de la mitad de la población.

Andrés Oviedo

aoviedocr@yahoo.es