
“Glovo se ve obligado a reducir su servicio en más de 60 localidades en diferentes provincias de España para evitar su cierre”, Glovo anuncia un ERE de 750 personas. Esto ocurre justo después de haber tenido que contratar en julio de 2025 a los autónomos que trabajaban para la compañía gracias a Yolanda Díaz y su Ley Rider.
Como era de esperar, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo ha reaccionado en sus redes sociales asegurando que no permitirá "ningún chantaje" por parte de Glovo ni "ningún otra empresa": "En España sólo se trabaja con derechos y eso garantiza la Ley Rider".
Y ojo, está muy bien lo de que en España se trabaje con derechos, no podemos estar más de acuerdo, la precarización laboral no puede ser la tónica general. Pero claro, la plataforma de reparto a domicilio española, propiedad de la alemana Delivery Hero desde hace tres años, y otras plataformas siguen insistiendo en la precariedad laboral, en parte por las elevadísimas cuotas sociales…
Sin embargo, Yolanda Díaz prefiere mirar para otro lado y obviar que España sigue siendo líder en paro de toda la Unión Europea y de toda la OCDE y que el problema no está en la precariedad. De hecho, se puede acabar con ella: el punto clave está en las cuotas sociales, el mayor lastre para el mercado laboral de un país. Lo veíamos ayer mismo: el coste por hora trabajada ha vuelto a aumentar. Acumula cuatro años y medio de subidas, pero lo que más sube no es el salario, sino los impuestos al trabajo. Haz que Glovo contrate y no precarice, pero no les hagas tener que pagar cuotas por unos salarios bajos, como es el SMI.











