Moncloa, a través, del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones informa: los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social registran un incremento del 6,9% interanual en los datos acumulados hasta julio de este año, alcanzando los 102.303 millones de euros (6.643 millones más que el año anterior).
Si se toman como referencia los datos del último ejercicio que no estuvo afectado por la pandemia, 2019, el incremento de las cotizaciones es de 30.558 millones de euros (un 42,6% más). En el análisis mensual comparativo se observa que en julio los ingresos por cuotas se cifraron en 14.799 millones de euros, 4.407 millones de euros más que el mismo mes de 2019.
Este comportamiento viene impulsado por la evolución de las cotizaciones de ocupados, que experimentan un incremento interanual del 7,0% hasta alcanzar los 96.564 millones de euros (6.321 millones de euros más que en el ejercicio anterior).

Y ojo, que lo dicen como todo un logro... histórico presumiblemente. Pese a los datos de paro y a que seguimos siendo líderes en desempleo del mundo mundial, Yoli insiste en la reducción de la jornada y Marisu y Elma en recaudar más y más por las cotizaciones sociales, que ya son las más altas de toda Europa, pagadas por trabajador, empleador y familias.
Desde que Sánchez llegó al poder, en estos tormentosos, eternos y turbulentos siete años, las cotizaciones sólo han subido, sin que, evidentemente, el trabajador vea un céntimo de estos aumentos. Contratar legalmente se vuelve misión imposible, y eso sólo acaba en despidos, economía sumergida, parando por tanto las contrataciones y con salarios míseros.
En cualquier caso, ¿no sería más lógico que lo que le pagamos a doña Yolanda Díaz y a doña Elma Saiz, verdaderos pozos sin fondo, se lo pagáramos a los empleados? ¿No sería mejor subir el salario líquido y reducir o anular las cuotas sociales? Sobre todo en los salarios más bajos.












