Y esta es la explicación ampliada de BlackRock: "Vemos tres cambios que dan forma a 2023. Primero, vemos que las economías de los países desarrollados enfrentan una recesión. En segundo lugar, los bancos centrales detendrán las subidas de tipos cuando el daño económico sea más claro. La inflación de bienes debería caer bruscamente a medida que cambia el gasto. Pero no esperamos recortes de tipos ya que la inflación se mantiene por encima de los objetivos de política. En tercer lugar, la reapertura de China y el gasto interno impulsarán el crecimiento global a medida que golpeen las recesiones. Nos gustan las acciones de los mercados emergentes… y nos gusta el crédito de alta calidad".

Pues nada que añadir, faltaría más, al último comentario de mercado semanal en el que añade que "en 2022, las economías de los países desarrollados crecieron, el crecimiento de China se desaceleró y la inflación y los tipos de interés aumentaron. En 2023, las fuertes subidas de tipos destinadas a reducir la inflación hasta los objetivos de política provocarán recesiones en los países desarrollados, el primer cambio desde el año pasado".

Los expertos de BlackRock advierten, además, que "lograr que la inflación se estabilice en los objetivos implicaría reducir la demanda laboral y necesitaría una recesión aún más profunda de lo que vemos en el futuro. Es por eso que vemos que los bancos centrales mantienen los tipos más altos durante más tiempo de lo que esperan los mercados en lugar de reducirlos. Y a largo plazo, vemos tres tendencias estructurales que mantienen las presiones inflacionarias más altas en promedio que antes de la pandemia: el envejecimiento demográfico, la fragmentación geopolítica y la transición a emisiones netas de carbono cero".

Sobre China aprecian un crecimiento económico será superior al 6% en 2023… aun así “no esperamos que el nivel de actividad económica en China vuelva a su tendencia anterior a Covid, incluso cuando se reinicie la actividad interna". 

 

Amazon, Tesla y Nio, favoritos de los inversores españoles

Etoro

 

Lo dice un informe de la plataforma global de inversión en multiactivos eToro, para quien estas preferencias muestran el potencial que otorgan al sector de los vehículos eléctricos.

Amazón y Tesla son empresas sobradamente conocidas y Nio, con menos proyección pública, es una empresa multinacional global con sede en Shanghái, China, que diseña y desarrolla vehículos eléctricos de alto rendimiento y autónomos.

Pero, además, a los inversores minoristas españoles les gustan también otras compañías como GameStop o IAG.

Goblamente hablando, la lista de los veinte valores preferidos en 2022 se mantiene liderada por Tesla, Amazon y Apple, “a pesar de un volumen de ventas menor al esperado que les ha hecho retroceder de manera considerable en los mercados bursátiles”.

Dentro de los cambios respecto a la clasificación de 2021, eToro destaca la entrada en la lista de Intel “por su posición de liderazgo en el mercado de los semiconductores” y de Coca-Cola “tras su patrocinio en la Copa del Mundo de fútbol de Qatar”.

 

Bank of América apuesta por Repsol

Y lo hace al destacar “la solidez de su balance y sus altas distribuciones”. Los expertos de Bank of América reiteran su consejo de 'comprar' el valor y sitúan el precio objetivo de la empresa española en 18,4 euros, un 25% superior al precio de mercado actual de los títulos de Repsol  que ronda los 14,87 euros.

Repsol

 

"Dada la fuerte preferencia de nuestro equipo de materias primas por los destilados medios (nombre con el que se conoce a cierto tipo de productos refinados entre los que se incluye el gasoil, el combustible de calefacción y el diésel) para los próximos meses, clasificamos a las empresas de refinado europeas en función de su orientación hacia los destilados medios, el apoyo en el flujo de caja por parte del negocio de extracción, el equilibrio entre inversiones y reparto de dividendos y por su valoración atractiva. Reiteramos nuestro consejo de compra de nuestras elecciones estrella: Repsol y Saras, añadiendo Tupras a este grupo", según el informe del banco estadounidense.

Saras es una empresa italiana del sector energético y Tupras es la compañía industrial más grande de Turquía, la séptima en el sector de refinanciación más grande de Europa por su capacidad de procesamiento de 30 millones de toneladas de crudo.