Banco Mediolanum, cuyos accionistas de referencia son la familia Doris y la familia Berlusconi, recordará el año 2025 por la apertura de una nueva sede en Madrid y por lograr unos ingresos de 276 millones de euros, un 16,3% superiores a los de 2024, y eso a pesar de la caída del 18,7% del margen de intereses, que alcanzó los 51,1 millones. Las comisiones netas aumentaron un 4,3% y alcanzaron los 44,1 millones. La clave estuvo, sin duda, en los ingresos por dividendos, que se dispararon un 78,6%, hasta los 45,5 millones de euros, frente a los 25,4 millones de 2024, según el comunicado remitido este miércoles por la entidad.
El margen bruto aumentó un 8,4%, hasta los 141,6 millones, mientras que el resultado de la actividad de explotación se redujo un 6,8% y no superó los 42,3 millones que fue, al fin y a la postre, el resultado del ejercicio antes de impuestos. El resultado neto, sin embargo, fue 40,6 millones, un 0,3% superior al de 2024, tras abonar un 64,6% menos en impuesto de sociedades.
Lo mejor del ejercicio fue el resultado de la intensa actividad comercial, que llevó al banco a un crecimiento récord de clientes del 12,1%, hasta alcanzar un total de 285.758. Las entradas netas en activos gestionados crecieron un 35%, hasta los 1.954 millones de euros.
Los préstamos e hipotecas aumentaron un 18% y alcanzaron os 408 millones de euros, lo que permitió aumentar la cartera crediticia total un 16,7%, hasta los 1.744 millones. De esta manera, Banco Mediolanum cerró 2025 con unos recursos totales de clientes de 15.487 millones de euros, un 18,4% más que en el año anterior.
Por todo esto, la dirección decidió premiar a la red de Family Bankers y a toda la plantilla con un bonus de 2.000 euros por persona. Eso está muy bien.










