Hace una semana, y tras las declaraciones de Alberto Núñez Feijoo, en España solo se hablaba de una cosa: el absentismo. El elefante en la sala pasaba a protagonizar titulares, pero como es costumbre la izquierda hizo lo que mejor se le da: centrar el debate. Y así, ganó el debate. ¿Conclusión de semanas de intensa polémica? Feijóo es un facha de ultraderecha que debe volver a la caverna por denunciar que España se ha convertido en un país de vagos. 

Pese a que a demagogos no les gana nadie, los datos siguen ahí y ahora es el informe de KPMG el que lo demuestra: sostiene que el núcleo principal de las ausencias no previstas del trabajo se explica por el incremento en las bajas médicas, y señala "las más problemáticas" para las empresas: las de corta duración. 

En este tipo de bajas surgen problemas organizativos, a diferencia de las bajas largas, donde las compañías tienen más margen para planificar mejor y buscar un trabajador sustituto o reasignar tareas.  

Pero dejando a un lado los quebraderos de cabeza, los datos de los aumentos de estas bajas son preocupantes: según la AIReFlas bajas cortas se han incrementado un 154% entre 2017 y 2024. Es decir, desde que Sánchez está en La Moncloa. De hecho, las bajas cortas son ya las más frecuentes. En 2024 se iniciaron un total de 3,45 millones de procesos, el 40,2% de todos los que se registraron aquel año. 

¿Y recuerdan aquello de los Graduados Sociales? En plena polémica con Feijóo afirmaron que el absentismo se debe al envejecimiento de la población. Pero KPMG advierte de que el "absentismo" afecta cada vez más a los menores de 35 años y está "muy concentrado" los lunes y viernes en sectores como la construcción, el transporte o el comercio minorista.

Volviendo a datos de la AIReF, el número de procesos por cada 1.000 trabajadores se ha incrementado un 66,7% entre 2017 y 2024 en los menores de 35 años. Y ojo con la salud mental entre los jóvenes, las bajas por trastornos mentales y del comportamiento han crecido un 132% entre 2017 y 2024.

En su informe, KPMG cuenta cinco grandes grupos de causas del aumento del absentismo:

  • Actores externos, que hacen que los trabajadores tengan menos temor a perder su empleo cuando el paro es más bajo. 
  • Falta de coordinación entre el sector público y privado. Destacan los problemas que suponen los tiempos de diagnóstico y recuperación o el retraso "endémico" en las pruebas diagnósticas y el tratamiento y proponen lo mismo que la patronal, dar más poder a las mutuas patronales en cuestiones como el reconocimiento de las pruebas diagnósticas privadas o la autorización para dar altas.
  • La rigidez del actual sistema de bajas que no permite mecanismos de reincorporación gradual como ya sucede en otros países europeos.
  • El hecho de que una parte de los convenios garantiza que los trabajadores cobran el 100% de su salario mientras están de baja. 
  • Así como otros factores legislativos, como la ley que declaró nulos los despidos por causa de incapacidad temporal, la digitalización de las bajas médicas, la expansión de los permisos de conciliación o la dificultad legal de introducir cláusulas antiabsentismo.