
Cada vez parece más claro que la aerolínea easyJet caerá en manos de un fondo de inversión sí o sí, y en el entretanto calienta la puja. Y es que ha decidido dar más días de plazo a Castlelake para mejorar la oferta presentada por Apollo… o retirarse.
El consejo de administración de la aerolínea low cost británica ha decidido ofrecer igualdad de oportunidades a sus dos pujadores. En un principio, el plazo para que Castlelake mejore la oferta de Apollo o se retire de la puja acababa este lunes 3, pero ahora podrá hacerlo hasta las 17:00 horas del próximo viernes 7, que es cuando cumple el plazo de respuesta de Apollo.
Recuerden que Castlelake abrió la puja por easyJet a finales de mayo, pero a esta última le costó aceptar… y sólo aceptó la quinta oferta preliminar, tras haber rechazado cuatro anteriores. A la aerolínea le gustó que el fondo fuera más generoso y ofreciera 6,90 libras por acción. Se trata de un fondo de inversión estadounidense que tiene como presidente ejecutivo a Rory O’Neill y como director ejecutivo y director de inversiones a Evan Carruther, cuenta con unos 38.000 millones de dólares (unos 33.287 millones de euros) en activos bajo gestión y no es un desconocido en España: era el primer accionista de Aedas Homes, pero hace unos meses vendió su participación a Neinor Homes; y recientemente, ha acordado con Sancus Capital la compra del 53,5% de Hotei Properties (antes Millenium Hospitality Real Estate), una socimi especializada en activos hoteleros de gama alta, por 198 millones y con la vista puesta en lanzar más adelante una OPA por el 100%.
Castlelake no está sólo en su apuesta por easyJet, sino que ha presentado su oferta a través de una sociedad que tiene mayoría de accionistas europeos y entre sus socios están: Mark Breen, fundador y CEO de la consultora irlandesa de aviación Oneiros Aerospace; y Peter Bellew, un antiguo directivo de easyJet; y el fondo canadiense Brookfield. Sin embargo, la alegría le duró poco porque surgió un rival en la puja por la low cost británica: el especulador fondo Apollo, que puso 7,15 libras por acción encima de la mesa, y recibió aceptación por parte del consejo de administración de la aerolínea. Apollo es un fondo de inversión estadounidense que cofundaron en 1990 Leon David Black, Marc Rowan y Josh Harris; ahora prevé financiar su oferta de 7,15 libras con una combinación de capital comprometido y financiación a través de deuda. Recuerden que suele apostar por su invento (el loan to own) al entrar en una compañía: se trata de un préstamo para poseer o préstamo con opción a compra, por el que adquiere la deuda de una empresa que está en poder de un banco u otro tipo de prestamista, para luego forzarla a renegociar siempre al alza y si esta no logra pagarla, quedarse con la compañía para después trocearla y venderla.
La entrada de Apollo ha obligado a Castlelake a subir su oferta o retirarse de la puja. Claro que ni Castlelake ni Apollo podrán tomar el control total de la low cost porque la normativa británica y la europea exigen que la mayoría del capital esté en manos de inversores regionales, por lo que deberían tener un socio europeo. Hasta ahora, los accionistas de easyJet son: la familia del fundador, Stelios Haji-Ioannou, con un 15,3% del capital, y que aún no se ha pronunciado; seguida a bastante distancia por los fondos Hargreaves Lansdown Asset Management (6,2%), Aberdeen (4,97%), BlackRock (3,99%) y Wellington Management Group (3,84%).
Por ahora, el interés en easyJet le ha sentado muy bien a la cotización. Y es que acumula una revalorización del 32% en el último año y del 25,9% desde el pasado 1 de enero, gracias a que en el último mes ha subido casi un 16% y tras conocerse el mayor plazo para que Castlelake responda (mejorando la oferta de Apollo o retirándose), la acción se incrementa un 2,6%.











