• Parece que por ahora sirve de poco haber retrasado paulatinamente la edad de jubilación hasta los 67 años en 2027.
  • Y España trata mejor a sus pensionistas: la relación entre pensión inicial y último salario es alta (82,2%).
  • Una cifra bastante superior a la media de la OCDE, que se sitúa en el 55,2%.
  • Ante esto y añadiendo el envejecimiento de la población, no extrañan los déficits de la Seguridad Social.
  • Y es que el gasto en pensiones contributivas no hace más que crecer, mientras los ingresos aún son insuficientes.
Parece que por fin, queda claro el verdadero problema en relación a las pensiones. Y es que los españoles se jubilan a los 62,2 años, mucho antes que la media de la OCDE (64,6), a pesar de que la edad legal en nuestro país se sitúa este año en 65,5 años. Así se puede ver en el informe presentado en la jornada 'Las pensiones de hoy, las pensiones del futuro' por el director de Economía y Estadística del Banco de España, Pablo Hernández de Cos (en la imagen). Por tanto, parece que por ahora sirve de poco haber retrasado paulatinamente la edad legal de jubilación hasta los 67 años en 2027. Y además, el informe también deja claro que España trata muy bien a sus pensionistas porque la relación entre pensión inicial y último salario es alta (82,2% frente al 55,2% en la OCDE). Además, el número de años que se toman ahora en cuenta para calcular la pensión son 20, mientras que en la mayoría de países se toma como referencia la totalidad de la vida laboral. Ante este panorama, y añadiendo el envejecimiento de la población, no extrañan los déficits de la Seguridad Social. De hecho, estos 'números rojos' han aumentado desde 2011, hasta alcanzar el 1,7% del PIB en 2016, y este año volverán a marcar un nuevo máximo. Al mismo tiempo, la dotación del Fondo de Reserva (la famosa hucha de las pensiones) ha caído más de un 80% desde su nivel más alto de 2011 y ya sólo supone cerca del 1% del PIB. Y es que el gasto en pensiones contributivas no hace otra cosa que crecer, mientras los ingresos continúan siendo insuficientes. Cristina Martín [email protected]