• Resultado: 20 heridos en enfrentamientos con los antidisturbios.
  • Con los ánimos encendidos, el líder de UGT llamó irresponsable al presidente del Gobierno y aseguró que se perderían "miles de puestos de trabajo de mineros".
  • Rubalcaba desde el Congreso también animó los disturbios, mientras Cayo Lara y otros diputados nacionalistas hablaron desde la tribuna embutidos en camisa negra.
  • El ministro Soria asegura que no cambiará de actitud.

Los líderes de CCOO y UGT, Cándido Méndez y Fernández Toxo, alentaron la violencia minera en Madrid. Envalentonados por el apoyo sindical, político y mediático, los mineros de la Marcha Negra provocaron cortes en el centro de la capital y se enfrentaron a los antidisturbios, con el resultado de 20 heridos.
En unos discursos que constituyeron verdaderos alardes de demagogia, los dos líderes sindicales jalearon unos ánimos ya suficientemente encendidos, manejando cifras falsas y citando a las masas para la pérdida de "miles de puestos de trabajo".
Méndez pasó al insulto personal y calificó de "irresponsable"al presidente del Gobierno Mariano Rajoy.
Todo ello mientras en el Congreso, Mariano Rajoy, explicaba un durísimo plan de ajuste con subida de impuestos, reducción de la prestación por desempleo, fin de la desgravación por vivienda y otros ajustes.
Precisamente, el líder socialista, Pérez Rubalcaba, aprovechó para jalear desde la tribuna la violencia minera mientras otros líderes nacionalista y el comunista Cayo Lara discutieron el plan de ajustes embutidos en la camiseta negra.
Mientras, los mineros colapsaban la capital y cercaban la sede del Ministro de Industria.
Fin de fiesta: el ministro Soria insistió en que el Gobierno no iba a cambiar de postura. Las reducciones de subvenciones a un negocio sin viabilidad se mantienen y, además, urgen a negociar las ayudas para el periodo 2013-2018.

Miriam Prat

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