• La tasa de créditos dudosos sube en agosto por segundo mes consecutivo y deja en difícil cobro 184.308 millones de euros.
  • El problema de las entidades financieras no es de liquidez, sino de la falta de solvencia en la demanda de préstamos.
  • Draghi ha asegurado que los bancos europeos han reforzado sus balances con 203.000 millones.
  • Cada entidad sabrá su resultado de los test el viernes 24, dos días antes de que el BCE los haga públicos.
  • Es un modo de evitar filtraciones: la información no puede partir de otro que uno mismo.

La morosidad bancaria subió en agosto al 13,25%, según los datos publicados este viernes por el Banco de España. Es la segunda subida mensual (una décima respecto a julio) y en vísperas de los test de estrés, cuyo objetivo principal es precisamente que las entidades refuercen sus recursos propios, que se capitalicen, para conceder créditos. ¿Y si la morosidad sube Pues más provisiones, más recursos propios.

Es la espiral que provoca la política monetaria del BCE. El propio Draghi reaccionó recientemente en ese sentido cuando el FMI 'apuntó' que el 70% de la banca europea no estaba en condiciones de prestar por falta de liquidez. No, señora Lagarde, no es así, le dijo el italiano. Y añadió que los bancos europeos han reforzado su balance en 203.000 millones de euros, precisamente de cara a los test de estrés.

Sorprende, porque el problema de la banca europea no es de liquidez, sino de la falta de solvencia en la demanda. En otras palabras, de que no vengan más créditos dudosos, como se queja la propia banca. Y ahí en donde interviene la tasa de morosidad, que en España afecta a 184.308 millones en préstamos de difícil recuperación.

La tasa se acerca de nuevo al máximo del 13,6% de diciembre de 2013, que descendió en los primeros meses del año por un cambio metodológico que excluyó de la categoría de entidades de crédito a los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC). Sin ese cambio, la tasa de morosidad en agosto estaría en el 13,49%.

El BCE hará públicos los resultados de las pruebas de solvencia el próximo domingo 26 a las doce de la mañana, pero las entidades los conocerán individualmente dos días antes, el viernes 24, a las cinco y media de la tarde. Cada banco recibirá una nota específica del BCE de su resultado, no del de los otros bancos. Un ingenio como otro cualquier para evitar filtraciones. Si un banco siente la tentación de decir que le ha ido bien, esa información sólo habrá podido salir de él, porque ningún otro lo tiene.

No habrá sorpresas en los resultados, como ha adelantado Hispanidad. Es decir, los 130 bancos supervisados aprobarán sin problemas, a pesar de las reticencias del propio BCE con las entidades francesas e italianas. También preocupan las holandesas, pero su peso en el conjunto de los bancos de la eurozona es reducido.

Los próximo test servirán únicamente para alertar a las entidades que no vayan bien -de manera discreta, además- y para exigirles que hagan los deberes de cara a la verdadera inspección y supervisión que comenzará a partir del 1 de enero de 2015.

Mariano Tomás

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