Renault pisa el acelerador y resiste a la fuerte competencia china, en un contexto de crisis mundial del automóvil. Y es que ha logrado subir sus ingresos un 9,5% y volver a beneficio en el primer semestre, tras el cambio en el tratamiento contable de su participación en Nissan.
Una evolución positiva, frente al frenazo que se ha visto en varios grupos automovilísticos alemanes, y que ya se ha traducido en anuncios de decenas de miles de despidos. Nos estamos refiriendo al grupo Volkswagen y una de sus marcas (Porsche), y BMW. Mientras Mercedes-Benz ha reducido sus previsiones anuales, tras menores ingresos, ventas y beneficios semestrales.
Volvamos a Renault, que lleva un año con el francés François Provost al volante. La facturación ha subido un 9,5%, hasta 30.252 millones de euros, de los que los negocios de Automóvil han aportado 26.800 millones (+9,3%), aunque se ha visto afectada por la depreciación de varias divisas (la lira turca, la libra esterlina o el peso argentino). Más ingresos, pese a que las ventas se han mantenido bastante estables, situándose en 1,16 millones de vehículos (+0,4%), dentro de una estrategia que sigue priorizando la rentabilidad frente al volumen desde que se lanzó el exitoso plan ‘Renaulution’ (que puso en marcha Luca de Meo, quien hace poco más de un año decidió cambiar el sector del automóvil por el del lujo y aterrizó en Kering) y al que le cogió el testigo el nuevo plan estratégico, denominado ‘futuREady’ para pisar el acelerador en electrificación y en ventas fuera de Europa de cara a 2030.
En los ingresos del grupo automovilístico francés también se ha notado el avance de los negocios que tiene con socios industriales, que ha sido del 5,9%. Entre ellos, están los programas de colaboración y la consolidación de Renault Nissan Automotive India Private Ltd (RNAIPL), y la distribución de vehículos Geely en Brasil (donde tiene la producción local de la sociedad conjunta que tiene con el grupo chino empezará este verano). Asimismo, cabe recordar que a través de Horse (sociedad conjunta que comparte con Geely y la petrolera saudí Aramco) fabrica motores en Valladolid y cajas de cambio en Sevilla. Además, no quiere quedar fuera del auge mundial en Defensa y se ha aliado con la tecnológica e ingeniería francesa Thales.
Por su parte, el resultado de explotación ha pasado de terreno negativo a positivo, registrando un beneficio de 1.126 millones. Y el resultado neto ha vuelto a números negros, pasando de unas pérdidas de 11.185 millones por culpa de Nissan a un beneficio neto de 705 millones.
El CEO, François Provost, ha señalado que el nuevo plan estratégico ‘futuREady’ “es un plan centrado en el crecimiento que ya está dando sus primeros resultados tangibles, como demuestra el aumento del 10% de la cifra de negocios, impulsado por la fuerte dinámica de producto del plan”. En España, dicho plan ha supuesto la adjudicación de cinco nuevos modelos para las plantas de Palencia y Valladolid, y se ha vivido un cambio en la cúpula: Josep María Recasens se fue para ser CEO de Indra y le ha relevado Christian Stein.