
En Roma (Italia), la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén es una de las más importantes, visitadas y conocidas porque alberga reliquias de la Pasión de Cristo, que son un auténtico tesoro para los cristianos.
Concretamente, conserva tres fragmentos de la cruz de Cristo, uno de los clavos con los que se le crucificó y dos espinas de la Corona. Estos objetos fueron trasladados desde Jerusalén a Roma por Santa Elena, madre del emperador romano Constantino. Asimismo, en una capilla lateral, se exhibe una copia de la Sábana Santa de Turín.
Pues bien: en esa importante iglesia de Roma, un individuo pretendió robar 480 euros, dos relojes y cinco boletos de lotería, el pasado 21 de marzo.
Sin embargo, tres agentes españoles de la Guardia Civil, que se encontraban dentro del templo fuera de servicio y haciendo turismo, lo impidieron tras oír la petición de ayuda del sacerdote.
Tras detener al ladrón, los guardias civiles avisaron a los agentes italianos, que se hicieron cargo del caso.
Tres guardias civiles 👮♂️, uno de ellos destinado en la embajada de #España ante la #SantaSede 🇪🇸⛪, y que se encontraban fuera de servicio, evitaron un robo 🚫💰 en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén de #Roma (#Italia) tras observar cómo un sacerdote 🙏 solicitaba ayuda… pic.twitter.com/POFB4BScTp
— Guardia Civil (@guardiacivil) March 21, 2026









