
Lo cuenta Rubén Pulido, en La Gaceta: el Gobierno ha aprobado un contrato plurianual para el suministro de productos de bollería y panadería destinados a los residentes del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla.
La duración inicial es de 12 meses a partir del 1 de junio de 2027, con prórrogas obligatorias que pueden extender el acuerdo hasta un máximo de 60 meses, es decir, hasta 2032. Veremos si llega, porque la Agenda 2030 recomienda no consumir mucho azúcar,para prevenir enfermedades crónicas, como la diabetes y la obesidad.
Volviendo al gasto en el CETI de Melilla, la memoria justificativa que sustenta el gasto calcula las necesidades en base a una ocupación media de 1.300 inmigrantes ilegales. Sin embargo, la capacidad real de dicho CETI es de 686 plazas desde abril de 2025. Se está presupuestando pan y bollería para casi el doble de la capacidad máxima del centro. Este exceso no es un error de cálculo, señala Pulido, según las fuentes consultadas es una previsión estructural que da por hecho que la presión migratoria sobre la ciudad autónoma se mantendrá o incluso aumentará en los próximos años.









