Una amplia operación de la Policía Nacional contra la denominada por los investigadores “red de redes del hachís” ha permitido localizar en Ceuta una compleja infraestructura subterránea destinada a introducir toneladas de estupefaciente en España, explica en nota de prensa la Policía Nacional.
El narcotúnel, con un acceso camuflado detrás de un refrigerador insonorizado de grandes dimensiones, tenía tres niveles -pozo de descenso, una cámara intermedia para almacenar los fardos y una línea final hacia Marruecos-, y un sistema de raíles, vagones, poleas y grúas para mover palets de hachís. Este sistema permitía a los narcos importar toneladas de hachís de la forma más segura, avalando así los envíos.
La localización del narcotúnel, oculto bajo una nave industrial, ha desvelado que su elaborado diseño permitía trasladar los fardos de hachís sin contacto visual directo entre los participantes en el alijo. Para su correcto funcionamiento, la organización había instalado sistemas de bombeo e insonorización que mantenían operativa la infraestructura sin levantar sospechas.
Para poder mantener el túnel operativo se precisaban dos potentes bombas de achique para el agua, debido a la existencia de depósitos naturales de agua subterránea. Este sistema estaba permanentemente en funcionamiento sin ser percibido por personas ajenas gracias al perfecto acondicionamiento de insonorización de la nave.
Con todas las evidencias en poder de los investigadores se planificó un amplio operativo en el que más de 250 agentes ejecutaron 29 entradas y registros en domicilios de Ceuta, Málaga (Marbella), Huelva (Villablanca), Cádiz (Los Barrios) y Pontevedra, donde se han aprehendido otros 228 kilos de hachís adicionales y 88 de cocaína en un trastero. La investigación, bajo la tutela del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 y la Fiscalía de Ceuta, se ha saldado con un total de 27 detenciones, más de 17 toneladas de droga intervenida, 1.430.000 euros en efectivo, 66 equipos de comunicación y 15 vehículos de lujo.











