
El Nuevo Orden Mundial (NOM) es un consenso de países, instituciones u organismos que tratan de imponer políticas contrarias a la ley natural.
Hispanidad viene contando que la principal obsesión del Nuevo Orden Mundial es implantar en todo el mundo políticas contrarias a la ley natural, como la ideología de género, el aborto o la eutanasia.
El Nuevo Orden Mundial utiliza todos los instrumentos que puede para ello, por ejemplo la influencia en instituciones supranacionales, como la ONU, la UE, etc.
El último ejemplo lo cuenta C-Fam. Recientemente, organizaciones no gubernamentales financiadas por la Unión Europea promovieron un supuesto derecho internacional al suicidio asistido y a la eutanasia, para que sea reconocido en un nuevo tratado de las Naciones Unidas (que se va a preparar dutante los próximos años), y que además sea jurídicamente vinculante. Y no hay que olvidar que dentro del entramado de Naciones Unidas, está la Organización Mundial de la Salud (OMS), que persigue imponer al aborto hasta el mismo momento del parto, algo que ya permiten 11 estados estadounidenses (el penúltimo ha sido el de Massachusetts) y ocho países.
Las discusiones se produjeron en el Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores, que es el encargado de redactar el nuevo tratado de la ONU. En ese escenario, las citadas organizaciones no gubernamentales financiadas por la UE exigieron que el tratado incorpore los “derechos sexuales y reproductivos”, la diversidad, la igualdad y la inclusión (DEI), la ideología de género e incluso el “derecho a morir con dignidad”, es decir, todo el programa del Nuevo Orden Mundial.
Los nombres de ONGs que cita C-Fam son AGE Platform Europe, que se mostró a favor del suicido asistido; y la Red de Instituciones Nacionales de Derechos Humanos de las Américas (también financiada por la UE) que abogó por los “derechos reproductivos” (o sea, el aborto), “el derecho a morir con dignidad” (o sea, la eutanasia) y la ideología de género.
En esas discusiones, por cierto, no han faltado las críticas a países como Canadá, Bélgica, España y los Países Bajos por permitir el suicidio asistido de niños, personas mayores y personas con discapacidad, así como de personas a las que únicamente se les ha diagnosticado depresión; y Francia también ha sido criticada porque en su nueva ley de eutanasia no ha adoptado garantías suficientes para las personas con discapacidad, de edad avanzada o con trastornos mentales.
"El nuevo tratado se lleva debatiendo como una posibilidad desde hace casi dos décadas. El Grupo de Trabajo Intergubernamental sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores seguirá celebrando consultas durante los próximos dos años. Se espera que el grupo de trabajo presente un borrador inicial del tratado al término de las consultas", explica C-Fam.












