
La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, firmó la ley que elimina todo límite temporal al aborto
Sr. Director:
Recientemente, la gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, firmó la ley que elimina todo límite temporal al aborto. Bastará el juicio profesional del médico para practicarlo en cualquier momento del embarazo.
La organización Catholic Vote ha pedido formalmente a los obispos del Estado que determinen si la gobernadora ha incurrido en excomunión latae sententiae por su cooperación directa en la aprobación de la ley.
Es necesario determinar, siguiendo los cánones 1397 y 1329 del CIC, si la gobernadora ha incurrido ya en excomunión latae sententiae prevista por estos cánones, que los obispos respondan pastoralmente al escándalo público de la ceremonia de la firma y que lo hagan no como comentaristas políticos sino como pastores de la Iglesia de Dios.
Healey, después de firmar, declaró que se considera católica, declaración que ha intensificado el escándalo entre los fieles. La firma se celebró en un ambiente festivo, rodeada de aplausos de legisladoras, operadoras sanitarias y representantes de organizaciones pro aborto.
Los cuatro obispos de Massachusetts se habían pronunciado ya antes de la promulgación, cuando la norma superó su trámite en la Cámara de Representantes. Los obispos calificaron la medida de gravemente inmoral y afirmaron que tienen la responsabilidad moral de presentar y sostener la enseñanza católica y la sagrada dignidad otorgada por Dios de toda vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Tras la firma, el obispo Henning emitió una nueva declaración: "La aprobación y firma de una ley que amplía el acceso el aborto sin restricciones constituye una grave violación de la santidad y dignidad de toda persona. La Palabra de Dios nos dice: Elige la vida para que vivas (Dt. 30, 19) Que esta verdad nos dé fuerza y esperanza".
El canon 1397 del CIC impone la excomunión latae sententiae a quien procura un aborto consumado. Y el canon 1329 extiende esa pena a los cómplices sin cuya colaboración el aborto no se habría cometido. Se trata no solamente de un pecado privado, sino público, pues fue una lección horrenda impartida por una gobernadora que dice ser católica.
El CEC califica el escándalo como la actitud o el comportamiento que induce a otro a hacer el mal.
Según un riguroso estudio de 2024, 46 de los 50 países europeos limitan el aborto después de las 15 semanas de embarazo, y cada año se practican más de 60.000 abortos tras esa fecha gestacional.
En mayo de 2024, el Papa Francisco condenó el aborto, al que calificó de asesinato, y a quienes lo practican de sicarios.
En España, la diputada Silvia Orriols se ha declarado públicamente favorable al acceso al aborto, diciendo que cualquier democracia lo tiene que garantizar.
Me preguntó qué queda de democracia cuando ésta permite la muerte de seres humanos inocentes.
Solamente el Señor Dios es el Dueño de la vida y de la muerte, y Él quiere la vida para todos sus hijos e hijas. De hecho, en el quinto Mandamiento de la Ley de Dios, el Señor nos dice claramente: "No matarás".
La Iglesia Católica y los hombres y mujeres de buena voluntad debemos orar y trabajar para que toda vida humana sea protegida, custodiada y defendida desde el vientre de la madre hasta su ocaso natural. Por eso decimos no al aborto y no a la eutanasia. "Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres", dijo San Pedro públicamente tras la venida del Espíritu Santo en Pentecostés.
Que la Santísima Virgen María, Madre de Jesús y Madre nuestra, nos ayude a trabajar por el bien integral de toda persona humana.











