
Como hemos visto en los últimos años el mundo del deporte es uno de los más afectados por la corriente trans. Categorías femeninas invadidas por hombres biológicos, que desplazan a las mujeres en las clasificaciones.
La disputa es la de siempre, una persona nace hombre, dice sentirse mujer, y por eso ya tiene derecho a participar en la categoría femenina. Pero en los Juegos de Invierno que se están celebrando en Milán se ha visto qué ocurre en el caso contrario.
Elis Lundholm, nació mujer, compite como esquiadora en la modalidad de baches en la prueba de esquí libre en representación de Suecia, tiene 23 años y se identifica como hombre. Pese a que se identifica como hombre, y dado que no se ha sometido a una cirugía de reasignación de género y tampoco ha llevado a cabo ningún cambio legal con respecto a su identidad, compite en la categoría femenina. Es decir, en este caso, al contrario de lo que sucede cuando es un hombre de nacimiento, la mujer biológica se queda en la categoría femenina, ¿por qué no ocurre lo mismo con el hombre biológico y se queda en la categoría masculina?
⛷️Elis Lundholm es la primera persona «trans» en participar en unos Juegos de Invierno. Es una mujer que se autoidentifica como hombre y compite en la categoría que le corresponde por su sexo: la femenina. No toma testosterona. Cero polémica.
— Contra El Borrado de las Mujeres (@ContraBorrado) February 11, 2026
Como bien señala @runthinkwrite, si… pic.twitter.com/6wqOq88t43










