Recientemente, la Policía Nacional detenía en Málaga a un inmigrante marroquí de 49 años acusado de atacar con un cuchillo a otro hombre tras una discusión en plena vía pública. La víctima, de 41 años y origen portugués, sufrió un profundo tajo en el rostro que obligó a su traslado urgente a un hospital.

El herido presentaba una lesión de gran extensión —alrededor de 20 centímetros— que recorría la cara desde la ceja hasta el mentón, afectando también al labio y a capas profundas de la piel. Como consecuencia, los sanitarios tuvieron que aplicarle un total de 32 puntos de sutura.

Tal como recoge La Gaceta, según las investigaciones iniciales, el agredido se dirigía a su trabajo cuando recriminó al ahora detenido su comportamiento incívico. Fue en ese momento cuando, presuntamente, el agresor respondió sacando un arma blanca y lanzándose contra él. La víctima trató de protegerse para evitar consecuencias aún más graves.

El sospechoso había intentado huir del lugar, deshaciéndose del cuchillo al ocultarlo bajo un coche aparcado. Sin embargo, los policías lograron encontrar el arma, que aún presentaba restos de sangre.

Tras su identificación, los agentes comprobaron que el arrestado tenía en vigor una orden judicial de detención emitida por un juzgado de Málaga por otro procedimiento anterior.