En Italia, en la ciudad de San Remo, el edificio donde reside la Curia de la diócesis de Ventimiglia–San Remo -es decir, el edificio donde la Curia diocesana organiza sus oficinas centrales, coordinación pastoral y administrativa- toca su campana todos los días, a las 20:00 horas, en recuerdo a los niños abortados.
«Esta campana nació del deseo de dar voz a quienes no podían tener voz, de mantener en el corazón de la Iglesia la memoria de los niños no nacidos debido al aborto”, informa la página web de la Diócesis.
Esta iniciativa -denominada 'campana del aborto' por la izquierda local- no ha gustado nada precisamente a esa izquierda local, que la ha criticado durtamente.
Sin embargo, Monseñor Suetta, obispo de la Diócesis de Ventimiglia-San Remo, declaró al sitio provitaefamiglia.it: «No respondo a la controversia, porque es una controversia que esperaba y que no aporta nada nuevo. Siempre repiten el mismo estribillo, que la 'Campana de la Vida' quiere precisamente corregir. El aborto no es un derecho, es un crimen; no es una conquista de la civilización, es un drama. El aborto no es solución a los problemas, pero la prensa, como siempre, retoma el tema con acentos típicos de la cultura y propaganda dominantes».
El obispo de la Diócesis de Ventimiglia-San Remo aseguró que la campana podrá seguir oyéndose a las 20:00 horas para «recordarnos que toda vida es un regalo, que todo ser humano tiene una dignidad infinita y que la respuesta cristiana a las heridas del mundo siempre pasa por amor, aceptación y verdad».










