La Guardia Costera de Trinidad y Tobago disparó contra un peñero (pequeña embarcación pesquera) cargada con 20 migrantes venezolanos, matando a un bebé de sólo nueve meses e hiriendo a su madre. Los agentes aseguraron que dispararon contra el motor de la embarcación en defensa propia, informa El Mundo.

El hecho se registró a la medianoche de este sábado cuando agentes trinitarios a bordo de la embarcación militar TTS Scarborough detectaron un barco que cruzó la frontera entre la isla caribeña y Venezuela, recoge Clarín.

Cuando finalmente se detuvo se dieron cuenta de que había inmigrantes ilegales a bordo, "que habían permanecido ocultos y, por lo tanto, no habían sido vistos antes", se excusaron.

"Se descubrió una migrante ilegal adulta que sostenía a un bebé y que indicó que estaba sangrando", añadió el frío texto de la guardia costera.

La mujer fue estabilizada y trasladada a un centro de salud local, pero "lamentablemente, se encontró que el bebé no respondía", continuó la cuestionada comunicación oficial.

El medio local Trinidad Express detalló que el bebé de nueve meses murió antes de llegar a un hospital

El mismo medio detalló que uno de los dos buques involucrados son patrulleros que fueron entregados hace dos meses y desplegados para proteger las fronteras marítimas del país.

El Primer Ministro del país caribeño, Keith Rowley, dijo al respecto: "Estos buques son ahora los principales activos de nuestra Guardia Costera y nos permitirán tener una presencia eficaz en el Océano Atlántico, que baña las costas orientales de Trinidad y Tobago".

Según las autoridades, la embarcación procedente de Venezuela se negó a detenerse por lo que emplearon "disparos de advertencia" en "defensa propia", pues alegaron que temieron por las vidas de la tripulación ante la "embestida" que dicen haber sufrido por parte del barco donde se trasladaban los migrantes.

Los zarpes de barcos clandestinos dejaron al menos un centenar de muertos y desaparecidos desde 2018, como resultado de una peligrosa travesía en embarcaciones precarias y con sobrepeso que cruzan los 120 kilómetros de trayecto marino que separan a ambos países.

Naciones Unidas estima que más de cinco millones de venezolanos han emigrado desde 2015 forzados por la aguda crisis en su país y que unos 25.000 viven en Trinidad y Tobago. Este país caribeño de 1,3 millones de habitantes sostiene que tiene registrados a 16.000 oficialmente.