Rubén Pulido, experto en inmigración al que hemos aludido frecuentemente en Hispanidad, recoge en La Gaceta que la campaña de la aceituna atrae a miles de trabajadores a Jaén, pero en los últimos dos años no sólo llegan recolectores, sino que se ha registrado un creciente número de inmigrantes, en su mayoría ilegales, según fuentes de la Policía Nacional, que están protagonizando graves altercados en las calles.

Peleas violentas entre ellos a plena luz del día, consumo de alcohol en la vía pública mientras los vecinos intentan descansar, acoso a residentes y mujeres, exhibicionismo, enfrentamientos con la Policía Nacional, vandalismo, hurtos y robos con violencia. Incluso daños al mobiliario urbano, como bancos rotos y contenedores quemados.

Los agentes atribuyen este incremento a un efecto llamada motivado por la percepción de impunidad. Muchos inmigrantes ilegales sienten que no hay consecuencias, lo que agrava el problema. Y mientras, algunas localidades han cerrado albergues destinados a ellos debido a los constantes altercados.