Un inmigrante de origen magrebí ha apuñalado por la espalda a un hombre en la terraza de un local del Puerto de Mazarrón en un ataque repentino y extremadamente violento que quedó registrado íntegramente por las cámaras de seguridad y que, según la propia víctima, pudo costarle la vida.

Una vecina de la zona explica ahora, al programa de Nacho Abad, En boca de todos, que la culpa de sucesos como este “la tiene el Gobierno de Sánchez, y los magrebíes fomentan el racismo”.

Tal como recoge La Gaceta, los hechos ocurrieron en septiembre de 2025, con el establecimiento lleno de clientes. La víctima estaba sentada, relajada, de espaldas al pasillo por el que apareció uno de los agresores, sin percibir ningún indicio de peligro.

Las imágenes muestran cómo el atacante se aproxima caminando con gesto inquieto y una mano tapándose la boca. Al situarse a escasa distancia, extrae de debajo de las bermudas un cuchillo de grandes dimensiones y asesta una primera puñalada directa a la cabeza, por detrás. Segundos después intenta clavarle el arma en la espalda, pero el hombre logra incorporarse tras los gritos de alerta de sus amigos, lo que evita que el golpe sea mortal.

En ese momento, un cliente que se encontraba cerca interviene para reducir al agresor, golpeándolo y forcejeando con él, mientras la víctima y varios acompañantes se suman al intento de defensa. La escena se desplaza hasta la entrada del local, convertida ya en un foco de caos, gritos y confusión.

Es entonces cuando aparece un segundo individuo armado, también con una púa. Sin mediar palabra, va directamente hacia el tumulto y lanza al menos tres cuchilladas más, dirigidas a la cabeza y el cuello de la víctima. Esta consigue retroceder, esquivar los ataques y ganar distancia, mientras parte de los clientes se levantan bruscamente y otros huyen despavoridos.

Tras apenas veinte segundos de violencia extrema, ambos agresores se dan a la fuga. Abandonan el lugar con la misma rapidez con la que irrumpieron, dejando en el suelo uno de los cuchillos y a la víctima herida, consciente, sangrando abundantemente por la cabeza y el cuello.

Cuando llegan las patrullas de la Guardia Civil, el hombre se encuentra sentado en uno de los sofás del local, con varios cortes de distinta gravedad. Los servicios sanitarios le atienden en el propio establecimiento, donde suturan las heridas mientras los testigos relatan lo sucedido. Todos coinciden en que no se trató de una pelea, sino de un ataque planificado y por sorpresa. Además, uno de los agresores habría rociado el rostro de la víctima con spray de pimienta durante la agresión.

En su declaración, el herido aseguró no comprender el motivo del ataque. Reconoció, no obstante, que mantenía una orden judicial de alejamiento mutua con uno de los implicados, identificado como M. J., por conflictos previos, aunque insistió en que esa noche no hubo discusión ni provocación alguna. «Estaba tranquilo, sentado con mis amigos», afirmó. También señaló que, de no haberse agachado al escuchar los gritos, probablemente no habría sobrevivido.

Al día siguiente de los hechos, la Guardia Civil detuvo en Mazarrón a los dos presuntos autores, A. H. y M. J. Tras ser puestos a disposición judicial, el juez acordó el ingreso en prisión provisional de ambos por estos hechos, considerados un intento de homicidio cometido de forma sorpresiva y con armas blancas.

Mientras, las redes se hacen eco del tratamiento que da a la noticia RTVE, la televisión de José Pablo (también conocida como 'Telepedro'), que omite la nacionalidad del agresor. ¿Por qué será?