En apenas cuatro días, se han registrado casi 200 entradas de inmigrantes ilegales, la mayoría procedentes de países subsaharianos y del Magreb. De estas, más de 100 se han producido en los últimos días, a través de una serie de asaltos coordinados y agresivos a las vallas fronterizas que separan el enclave español de Marruecos.

Tal como recoge La Gaceta, los agentes de la Guardia Civil, encargados de defender esta frontera estratégica, se sienten completamente desamparados ante esta realidad. «Nos sentimos abandonados, vendidos. Hay cientos esperando al otro lado y sabemos que, si se organizan de verdad, no tenemos medios suficientes para contenerlos. Estamos en peligro constante».

Jucil, por su parte, lo achaca al efecto llamada tras el anuncio de regularización del Ejecutivo Sánchez y, denuncia además: Este Gobierno está llevando a nuestros compañeros al límite y a la extenuación.