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Hay historias empresariales que nacen del éxito. Y hay otras, mucho más interesantes, que nacen al borde del abismo. El primer episodio de El Poder de las Empresas, el podcast de Banco Sabadell, se adentra precisamente en ese territorio: el de quienes estuvieron a punto de rendirse… y decidieron seguir.
Álex González Urbón y Gonzalo Calvo Campos son los protagonistas de esta conversación. Dos trayectorias distintas, dos generaciones diferentes, pero una misma constante: convertir los momentos más difíciles en el punto de partida de algo extraordinario. Hoy lideran dos de las marcas más reconocidas del sector de la restauración en España, Hundred Burgers y Grupo Saona, pero su camino dista mucho de haber sido sencillo.
En el caso de Álex González, hablar de Hundred Burgers es hablar de excelencia. No en vano, sus hamburguesas han sido elegidas como las mejores del mundo durante tres años consecutivos por The World’s Best Burgers, considerada la guía Michelin del sector. Sin embargo, detrás de ese reconocimiento hay una historia de vértigo.

Hundred Burgers nació en Valencia, la ciudad donde Álex dio sus primeros pasos y donde hoy suma cuatro locales, desde los que ha impulsado su expansión a Madrid con otros tres restaurantes. Pero su origen no puede entenderse sin su contexto: abrió sus puertas el 16 de febrero de 2020. Apenas unas semanas después, el 11 de marzo, todo se detuvo y el mundo cambió para siempre.
“El día que nos cierran por el Covid nos quedaban 40.000 euros. Yo había hipotecado mi casa para montar el restaurante”, recuerda. Lo que vino después fue una prueba de resistencia: incertidumbre total, ingresos inexistentes y la sensación de haber llegado demasiado pronto… o demasiado tarde.
En ese escenario, tomar decisiones marcó la diferencia. Mientras otras cadenas detenían su actividad, Hundred apostó por el ‘delivery’, una vía que acabó siendo clave no solo para sobrevivir, sino para consolidar su modelo. Aquella crisis, que pudo haber supuesto el final, terminó convirtiéndose en un acelerador.
La historia de Gonzalo Calvo, fundador de Grupo Saona, es distinta en forma, pero muy similar en fondo. Su punto de ruptura no fue una pandemia, sino la crisis inmobiliaria. Procedente de ese sector, vio cómo su empresa se desmoronaba en un contexto en el que el acceso a financiación era prácticamente imposible. “Si me acercaba a un banco sonaban las alarmas”, confiesa. Tenía 46 años y una pregunta inevitable sobre la mesa: “¿y ahora qué hago?”.

Lejos de resignarse, decidió empezar de nuevo en un ámbito que siempre le había atraído: la restauración. Así nació Saona, una marca que hoy supera los 70 restaurantes en toda España y que se ha hecho un hueco propio con su propuesta de cocina mediterránea. Pero los primeros pasos no fueron en absoluto prometedores. “Al principio la gente nos identificaba como cafetería y no venía a comer ni a cenar”, explica. “Es muy duro ver tu restaurante vacío un sábado por la noche mientras las colas de la competencia llegan hasta tu puerta”.
Ese contraste, entre el fracaso inicial y el éxito posterior, es precisamente el hilo conductor de este episodio de El Poder de las Empresas. Un espacio que va más allá del relato triunfalista para detenerse donde empieza realmente la historia: en las dudas, los tropiezos, las decisiones incómodas y esa determinación silenciosa que empuja a seguir cuando todo invita a abandonar.
Porque si algo revela esta conversación es que el fracaso no es un punto y final, sino un proceso de aprendizaje, casi un lenguaje propio que todo emprendedor acaba descifrando. Y es precisamente en ese territorio incierto donde se forjan las decisiones que acaban marcando la diferencia. Ahí es donde empiezan las historias que merecen ser contadas.
Contenido patrocinado por: Banco Sabadell









