Ser madre a partir de los 40 años ha dejado de ser una excepción para convertirse en una realidad cada vez más frecuente en España. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman un cambio sostenido en el patrón reproductivo: en apenas una década, el porcentaje de partos en mujeres de 40 años o más se ha duplicado, impulsado por los actuales factores sociales, profesionales, y económicos, que llevan en gran parte de las ocasiones a retrasar la maternidad en la mujer.

Se trata de una tendencia que, según explica el doctor Juan José López Galián, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud San José de Madrid, refleja, por tanto, un retraso progresivo de la maternidad en nuestro país, aunque es una tendencia común en toda Europa, que a su vez plantea nuevos retos médicos, sociales, y sanitarios que conviene conocer.

Según defiende este especialista, la maternidad a partir de los 40 es una opción cada vez más viable, y con los adecuados cuidados y control médico se puede tener embarazos sanos y bebés perfectamente desarrollados, si bien esto siempre implica preferentemente una planificación, información, además de un seguimiento médico riguroso.

Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) confirman un cambio sostenido en el patrón reproductivo: en apenas una década, el porcentaje de partos en mujeres de 40 años o más se ha duplicado

Mayores riesgos a partir de los 40

Y es que, según recuerda el doctor López Galián, la edad materna avanzada se asocia con mayor frecuencia al padecimiento de riesgos durante el embarazo, tanto maternos --mayor probabilidad de comorbilidades como obesidad, diabetes, e hipertensión, o placenta previa--; como neonatales, entre otras, retraso del crecimiento uterino, peso al nacer superior a 4 kilos (macrosomía), o malformaciones genéticas, así como más riesgo de parto prematuro, o de cesáreas.

Dr Juan José López Galián

 

“En las mujeres de más de 40 años su cuerpo responde de forma diferente, siendo la recuperación más lenta, es más lenta la recuperación del suelo pélvico, por ejemplo, al mismo tiempo que en esta etapa de la vida el cansancio se intensifica o, los cambios hormonales pueden acentuarse, así como las alteraciones de sueño, los problemas musculares, o bien los circulatorios. No obstante, las futuras mamás podrán tener un embarazo satisfactorio, aunque el cuerpo lo vivirá con más esfuerzo”, agrega.

A pesar de que a partir de los 40 el riesgo en el embarazo puede aumentar, esto no es sinónimo de que pasada esta edad no sea posible llevar un embarazo saludable y controlar los riesgos asociados

Pero es que también este ginecólogo de Quirónsalud San José mantiene que el posparto puede ser más costoso y que a los niveles hormonales les cueste regularse más tiempo, al a la vez que la recuperación física puede ser más lenta que en otras épocas de la mujer.

Es necesaria una revisión ginecológica

Por todo ello, este especialista aconseja en primer lugar que, una vez decidido que la mujer quiere quedarse embarazada, se proceda a llevar a cabo una revisión ginecológica completa que incluya una entrevista para revisar antecedentes familiares, enfermedades actuales o antiguas, infecciones pasadas, vacunaciones previas, cirugías anteriores, alergias y hábitos.

“También será necesaria una exploración física y pruebas complementarias como una ecografía transvaginal, y una citología, con el fin de valorar el estado del cuello del útero. Además, es idóneo en estos casos una analítica general que valore la situación basal de la mujer: un hemograma para descartar anemia o problemas con las plaquetas, el grupo sanguíneo, la concentración de glucosa en sangre, la funcionalidad del hígado y del riñón, las hormonas tiroideas, las serologías de enfermedades infecciosas (que informan de las infecciones que la paciente ha pasado, las que no y para las que es inmune), la orina, etc”, valora el doctor López Galián.

Los especialistas recomiendan llevar a cabo una revisión ginecológica completa que incluya una entrevista para revisar antecedentes familiares, enfermedades actuales o antiguas, infecciones pasadas, vacunaciones previas, cirugías anteriores, alergias y hábitos

Insiste así en que, a pesar de que a partir de los 40 el riesgo en el embarazo puede aumentar, esto no es un sinónimo de que pasada esta edad no sea posible llevar un embarazo saludable y controlar los riesgos asociados.

 Señala el Dr. Juan José López Galián, jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital Quirónsalud San José, que las tres pautas principales de un embarazo a los 40 serían: una dieta equilibrada (rica en fruta, verduras y fibra vegetal), ejercicio físico, y descanso, además de seguir de manera rigurosa las recomendaciones médicas.

"Y por supuesto, un control riguroso de los factores de riesgo descritos -control del peso, de la glucosa y de la tensión arterial-, del desarrollo del bebé, y de las recomendaciones médicas", concluye el experto.