Anda la cosa revuelta en Reino Unido. Recordemos que hace unas semanas el hasta ese momento primer ministro, el laborista Keir Starmer, dimitía tras las presiones a las que le ha sometido su propio partido por haber perdido las últimas elecciones municipales, el pasado 6 de mayo. 

Esta semana continúa con la dimisión de Nigel Farage, el ideológo del Brexit máximo líder de la derecha británica, que ha comunicado esta misma mañana la renuncia de su escaño en el Parlamento. Eso sí, Farage ha dejado claro que su dimisión es en 'formato protesta' y ha anunciado que se presentará al cargo cuando se celebren las elecciones para ganar respaldado por una amplia mayoría del pueblo británico, como que, según las encuestas, sucederá, puesto que es el favorito en las encuestas.  

Farage dimite y protesta porque le están investigando por dos supuestos escándalos. Al parecer habría recibido 5 millones de libras (5,9 millones de euros) del empresario especializado en criptodivisas Christopher Halborne, a principios de 2024, cuando el líder de Reform-UK estaba oficialmente retirado de la política. Para el resto del Parlamento, es demasiada casualidad que pocas semanas después del donativo, Farage decidera volver a la política, y creen que puede estar defendiendo los intereses del sector de las criptomonedas. 

Farage no informó porque asegura que fue un "regalo personal sin condiciones", que ha usado en seguridad para él y su familia ante las amenazas que recibe a diario. 

El Partido Conservador ha remitido el caso a la Comisión Parlamentaria de Normas Estándares. La Comisión Electoral del Reino Unido también está investigando el caso y esto ha enfurecido a Farage, que cree que no tiene sentido esta investigación que ve más como una campaña de desprestigio y un movimiento oscuro para acabar con él en el Parlamento. Además, también se estaría investigando las ayudas que pudo darle Goerge Cottrell a Farage. Cottrell es antiguo colaborador de Farage, empresario de criptomonedas y ex asesor del UKIP (Partido por la Independencia del Reino Unido), fue a la cárcel en Estados Unidos tras declararse culpable de fraude. La acusación asume que las ayudas que el empresario le dio a Farage fueron usadas en beneficio propio y en sus empresas política. 

Farage y su partido ya han pedido la elección parcial por este hueco que deja y ya ha comunicado que el coste de las elecciones parciales correrán a cargo de su partido: "He hablado con el CEO del Tendring District Council. Reform se ha ofrecido a cubrir el costo de la elección parcial. Más tarde hoy escribiré a Rachel Reeves con el mismo mensaje. Dado que fuimos nosotros quienes pedimos esta elección parcial en primer lugar, es justo que seamos nosotros quienes la paguemos".