Nuestro más eficaz vendedor de crecepelo montó ayer un escenario televisivo singular, con la grúa de la Operación Campamento de fondo. 

La Operación Campamento, o construcción de 10.000 viviendas en el extrarradio, ya casi centro, de Madrid, en lo que antes eran cuarteles militares. Hablo de medias urgentes y contundentes en cuanto a la mejora de la vivienda.

Para entendernos, en materia de vivienda, los españoles hemos pasado de soñar con una en propiedad, con ser propietarios, clase media, a conformarnos con alquilar un piso a -esto ya con Sánchez-, conformarnos con una habitación con derecho a baño.  Así no hay manera de formar una familia.

Varias cuestiones:

"One family, one house". Tiene gracia, porque la frase me la dijo un taxista palestino, en un trayecto entre Jerusalén y Belén, para resaltar que los palestinos tenían una casa por familia mientras los israelíes se "hacinaban" en torres de no menos de cuatro pisos... "unos encima de otros". Claro que las viviendas de los judíos eran modernas mientras que el 'one house' de los palestinos consistía en chabolas.

Donald Trump coincide con el Ejecutivo español en su lucha contra la especulación inmobiliaria de los fondos: prohibirá que estos compren centenares de pisos y en paz

Pero el principio del taxista palestino es justo: una familia debe tener una casa: lo que está cundiendo en España por la escasez de viviendas es un piso donde residen seis habitantes, y donde sobrevive gente que probablemente no se conoce de nada.

Pero, querido Pedro, la solución para eso es sencilla: no se permiten los pisos patera, se prohíben y punto: "One family, one house".

Ahora, a Sánchez ya se le oponen, no sus socios de investidura, sino sus propios socios de Gobierno. Pero a él le da lo mismo: seguirá en Moncloa: no gobernará pero seguirá en la poltrona

Por cierto, Donald Trump coincide con el Ejecutivo español en su lucha contra la especulación inmobiliaria de los fondos: prohibirá que estos compren centenares de pisos y en paz. Ya no habrá 'fondos buitre'.

Volvamos a la grúa de campamento. El presidente del Gobierno español, sin casco, anuncia una bonificación fiscal del 100 por 100 para quien no suba el alquiler según el IPC. ¿Del 100 por 100 de qué? Es lo mismo que ya había anunciado Zapatero hace más de una década y lo mismo que anunció él hace un año: "medidas urgentes y contundentes".

Oiga señor Sánchez: ¿y por qué no deja usted de subir las pensiones según el IPC pero permite a los pensionistas desgravarse en el IRPF? A lo mejor les gusta... o a lo mejor le tiran a usted al Manzanares. 

El caso es que, ahora, a Sánchez se le oponen, no ya sus socios de investidura, sino sus propios socios de Gobierno. Pero a él le da lo mismo: seguirá en Moncloa: no gobernará pero seguirá en la poltrona... con medidas urgentes y contundentes que no servirán para aliviar el problema de la vivienda en España, el cual sólo tiene una solución: vuelta usted a construir vivienda de protección oficial, a lo bestia y acelere usted las lentísimas licencias y urbanización para suelo edificable. 

Construya usted vivienda, señor Sánchez, y deje de poner trabas ecológicas a los promotores.