Volvemos con una nueva entrega de: 'No es magia, son tus impuestos'. Y decimos entrega porque día tras día vemos noticias con las que se demuestra que nuestras cargas fiscales van para sanidad y educación, mismamente.

En este caso son 100.000 euros que la presidenta socialista del Congreso, Francina Armengol, ha destinado al departamento interno de Lenguas Cooficiales.

Este martes se aprobó el proyecto de Presupuestos del Congreso para el año 2027 y una de las partidas se destinaba para "el cumplimiento de los compromisos adquiridos en virtud de los convenios firmados con distintas academias de lenguas autonómicas".

Se trata de cuatro convenidos con on la Real Academia de la Lengua Vasca (entró en vigor el 1 de enero de 2025), el Institut d’Estudis Catalans (efectivo desde el 29 de enero de 2026), la Real Academia Galega (desde el 17 de octubre de 2025) y la Academia Valenciana de la Llengua (desde el 3 de diciembre de 2025). Cada institución se lleva 25.000 euros, todo ello cuando todos y cada uno de los diputados comparte una cosa: el español.

El objetivo de dichos convenios es "articular un sistema de colaboración en el proceso de formación, conocimiento y difusión de las respectivas lenguas, especialmente en el ámbito jurídico". Para ello, se necesita la "traducción de las iniciativas legislativas aprobadas definitivamente por el Congreso; prestar la colaboración que el Congreso pueda puntualmente requerir para la traducción, validación y elaboración de documentos relacionados con la actividad no parlamentaria de la Cámara; y otras actividades o iniciativas desarrolladas por la Academia para la promoción del lenguaje jurídico en la lengua de que se trate".

En total, como decimos, 100.000, a los que hay que sumar el de los pinganillos que cuestan un millón de euros al año. En concreto, la Cámara Baja invirtió un total de 919.669,49 euros para usar el euskera, catalán o gallego, en lugar del español.