Vamos con un nuevo capítulo de la 'doble vara de medir' de la izquierda, que no conoce límites en lo que a hipocresía se refiere. 

Sale en escena el portavoz de Vivienda de Sumar en el Congreso, Alberto Ibáñez, y acusa, cuando aún están las celebraciones por la segunda estrella de la camiseta de la Selección, a Ferrán Torres, por “especular” con la vivienda en la Comunidad Valenciana.

Tras una breve felicitación 'a la roja', Torres ha hecho una comparativa de país entre la primera y la segunda victoria: “Sin duda alguna, si hay algo que ha cambiado del 2010 al 2026 es la situación insostenible de la vivienda. En 2010 un piso entero costaba en Valencia una media de 500 euros, hoy en Valencia una habitación en un piso compartido cuesta ya 550 euros", ha precisado.

De ahí, directo al ataque asegurando ser partidario de tomar medidas como “recuperar la ley para impedir que empresas y fondos buitre, como Eleven Future Invest, empresa de Ferran Torres, que según Forbes acapara ya 20 viviendas en Valencia, puedan comprar casas para especular”.

Y claro, ya no es solo que muchos de sus compis de partido o Gobierno sean multipropietarios como Ferrán, es que estas declaraciones las hace el mismo día que la líder del PSOE de Aragón y ex ministra de Educación de Pedro Sánchez, Pilar Alegría, ha declarado en las Cortes de Aragón ser propietaria -en distinta proporción- de hasta 7 casas y 3 fincas. Pero de esto mejor no decir nada.

Oye, y sin ánimo de ser mal pensados, ¿y si lo que le molesta a la izquierda de Ferrán no es que tenga varios pisos? Porque otros muchos jugadores tendrán más de un piso en propiedad, quizás, insistimos, sin querer pensar mal, lo que le ha sentado mal a la izquierda es que el rey absoluto de la Selección, el artífice del gol de la victoria, se haya declarado católico.