Contamos en Hispanidad que la Fiscalía había abierto una investigación contra el obispo de la Diócesis de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, a raíz de una denuncia de la plataforma ciudadana Tu pueblo y el mío. Los amables y nada sectarios chicos que conforman la plataforma acusaban a Munilla de promover discursos discriminatorios hacia el "colectivo LGTBI". Para entendernos, 'delito de odio'.
El escrito de denuncia fue presentado en julio y sostenía que el prelado, en distintos medios y programas, había realizado intervenciones que no se ajustan al amparo constitucional y que podrían vulnerar la dignidad del "colectivo LGTBI".
En concreto, el 3 de mayo 2024 en Radio María, Munilla expresó su opinión sobre la ley aprobada el año pasado en España, en la que se prohíben y penalizan las “supuestas” terapias de conversión, y manifestaba que la norma hacía que "cualquier acompañamiento espiritual para vivir la castidad como cualquier cristiano", fuera tachado de "terapia de conversión". Para la asociación denunciante, estas palabras equivalen a una defensa explícita de prácticas prohibidas como las terapias de conversión dañinas. Pero parece que para la Fiscalía no, y es que se ha decidido archivar la denuncia.
Así, se ha conocido que la Fiscalía Provincial de Madrid ha archivado la investigación abierta contra el obispo de Orihuela-Alicante. Y como dijimos cuando publicamos la noticia de la denuncia, nadie mejor que el propio Munilla para explicar lo sucedido.
En un mensaje subido a su cuenta oficial de X, el obispo lanza cinco reflexiones, a cada cual más acertada. En primer lugar, Munilla sostiene que "era evidente que la denuncia no tenía recorrido", además, asegura que la denuncia "únicamente buscaba amedrentar a la Iglesia para que no nos atreviéramos a proponer la antropología cristiana del matrimonio y de la sexualidad, pretendiendo así tener las manos libres para imponer una «antropología de Estado» basada en la «teoría de género-LGTBI»".
El pasado 19 de noviembre saltó a la prensa la noticia que comparto (primera imagen). Ahora he recibido la comunicación de la Fiscalía que también adjunto (segunda imagen), en la que se me informa de que, efectivamente, una asociación había presentado una denuncia contra mí y de… pic.twitter.com/XoUs7bisiT
— Jose Ignacio Munilla (@ObispoMunilla) January 26, 2026
Munilla afirma que, pese a esta persecución, la "Iglesia no puede dejar de predicar el Evangelio del amor vivido en pureza. Es nuestra obligación pastoral acompañar a las personas que, libremente, nos pidan ayuda espiritual para vivir en castidad". En tercer lugar señala la "incoherencia de quienes dicen defender la libre elección de la propia identidad sexual", pretendiendo "coartar la libertad de quienes toman un camino diferente al suyo".
En su cuarta reflexión, Munilla da en el clavo: "El colmo del colmo es que la propuesta del amor cristiano pueda llegar a ser objeto de la acusación de delito de odio y de discriminación".
El obispo acaba con una reflexión sobre el eco de la noticia: "Así como los medios de comunicación difundieron ampliamente en noviembre la denuncia contra mí, apuesto a que, ahora que se ha demostrado falsa la acusación, serán muy pocos los que se hagan eco del archivo. ¡Es lo que hay! Algunos batallan por el relato; mientras que otros lo hacemos por la verdad de la vida".











