Ha sido el viernes de la propaganda monclovita mas descarada. Mientras la credibilidad de Pedro Sánchez y de su número dos, Nadia Calviño, se derrumban, él y ella, todos y todas, lanzan la más descarada campaña de propaganda que podríamos titular así; todo va bien. Sánchez desde Salamanca, -donde ha sido abucheado- donde ha utilizado al Rey de España para que acudieran los 17 presidentes de comunidades autónomas, salvo el único que debía haber acudido, Pere Aragonés, quien se fue a Ginebra a visitar a la prófuga Marta Rovira.

Nadie Calviño se ha especializado en apariciones en televisión, sin preguntas, naturalmente, done nos miente con encantadora sonrisa asegurándonos que todo va bien pero va a ir incluso mejor. Al rebufo del PIB del I semestre, que ya hemos dicho que no es como para tirar cohetes, nos ha vendido una España idílica, donde “dada la eficaz respuesta hemos dado a la crisis” (sic), nos asegura que la recuperación será plena en 2022… 

Sánchez se está convirtiendo en una estafa nacional: la Fiscalía cree que el gobierno debe liberar 34 millones de euros más a Plus Ultra

Nadie como Pedro Sánchez en todo el periodo democrático había logrado prostituir la Fiscalía del Estado como él. Y así, mientras cantaba en Salamanca las bondades de la co-gobernanza y anunciaba 3,5 millones de vacunas Pfizer -ya vienen con marca adjunta- la fiscalía aseguraba que el Estado no debe tener el menor problema en pagar a la aerolínea Plus Ultra, absolutamente marginal en España, pero a la que el Estado ha apoyado con 19 millones de nuestro dinero- de otros 34 millones de euros.

Una juez lo había paralizado y el Tribunal de Cuentas estaba en las mismas, pero ahora la Fiscalía cree que el gobierno debe liberar 34 millones de euros más a Plus Ultra, una empresa cuasi fantasma, creada por bolivarianos (no Delcy no) y que lo mejor podía hacer era marcharse de España o, al menos, no cobrar de España.

Mientras, Calviño lanza una campaña de propaganda, al rebufo del crecimiento del PIB

En resumen, la economía española, desgraciadamente, no ha salido de la crisis. No crisis del Covid, sino del desastre con el que el tándem Sánchez-Calviño afrontó la crisis, paralizando el país.