Sr. Director:
Sin duda el Papa León XIII ha sido el papa de Santo Tomás de Aquino. Entre las obras de León XIII en pro de Santo Tomás destaca su magna encíclica Aeterni Patris, sobre los valores eternos y la vigencia actual de la Filosofía y Teología de Santo Tomás con la consiguiente recomendación de que se vuelva a ella. También en estos duros y tenebrosos tiempos en los que predomina el pensamiento líquido que conduce a la post verdad del escepticismo y el nihilismo que desembocan en relativismo, como denunció recientemente el papa teólogo Joseph Ratzinger
León XIII hizo mucho en favor de la apreciación y estima de Santo Tomás, como maestro seguro de las ciencias del espíritu. Para la Rerum Novarum, Santo Tomás de Aquino seguía siendo un guía seguro en la búsqueda de la Verdad, Belleza y Amor que es Dios Uno y Trino. La encíclica fue acogida en su tiempo con gran entusiasmo y gratitud por toda la Iglesia Católica.
Unos años después León XIII, declaraba a Santo Tomás de Aquino, Patrón de las Universidades Católicas, Academias, Liceos y escuelas católicas. Siempre insistía el gran Papa de las cuestiones sociales en lo que constituía una profunda convicción personal y una preocupación eclesial: era entonces y es urgente una auténtica restauración de los estudios eclesiásticos. Y esto no se puede encontrar en otros caminos que no sea los de Santo Tomás. El Doctor común, Maestro Universal.
En la línea de León XIII hubo notables continuadores como San Pío X, quien hace suyos los elogios y recomendaciones de León XIII con su famoso motu proprio Doctoris Angelici. San Juan Pablo II discípulo de los Dominicos en la Universidad de Santo Tomás de Roma conocida como Angelicum, subraya la especial responsabilidad de la orden de los Predicadores en la misión de cultivar, actualizar y propagar la doctrina de Tomás de Aquino, el sabio, el maestro y el santo.









