Ahí tenemos a Irene Montero, mujer empoderada donde las haya... disponiéndose a cocinar, al estilo de la influencer Roro, quien también cocinaba para su pareja Pablo:

De toda su magna exposición nos quedamos con esa parte en la que afirma:  "Soy capaz de comerme la comida fría por recoger la cocina... y eso es una putada". Eso lo dice quien, según su propia escolta, le obligaba a, por ejemplo, llevarle la cena a ella, a Pablo Iglesias y a los perros. Además, la exempleada denunció que la titular de Igualdad la obligó “de manera recurrente” -y fuera de su horario- a hacer de recadera para ella y sus hijos, o encargarse del mantenimiento de la vivienda y la mecánica de los vehículos particulares de la pareja. También le pedía que adelantase el comienzo de su jornada laboral para “calentar el habitáculo del coche” que la portavoz parlamentaria de Podemos utilizaba, a diario, en sus desplazamientos, publicó Ok Diario.

Hace falta tener cara.