Este es el espíritu de la manifestación convocada para la tarde de este jueves 26 por el "molt honorable" presidente de Cataluña, Pasqual Maragall. "En defensa de la democràcia, l'autogovern de Catalunya i en solidaritat amb tots els ciutadans de l'Estat. ETA no, ni aquí ni enlloc" es el lema escogido. Pelín largo. En el PP dicen con sorna que podían haber añadido "por la mejora de las pensiones, la educación de lujo, un nuevo modelo económico y contra la guerra de Iraq". Los populares tienen la sensación de que la manifestación es más una muestra de apoyo a Carod-Rovira que un acto antiterrorista. Por eso, Piqué la calificó de "pantomima", Oreja como de "hipocresía insuperable" y Rajoy considera que es otra cosa. También las víctimas creen que se trata de un ejercicio de lavado de cara d el tripartito catalán. Así lo manifestó Luis Portero, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, y Fernando Savater, representante del colectivo "Basta YA".  

Porque si la manifestación fuese un gesto de repulsa al comunicado de ETA, habría bastado con repudiarlo. ¿Por qué esa defensa de la democracia? ¿Quién la amenaza? ¿Quién amenaza el autogobierno? ¿Por qué ese giro de "ciudadanos del Estado" para referirse al resto de los españoles? Porque, en el fondo, mencionar la palabra España es reconocer su existencia, algo que repugna a los socios de ERC. Y porque desde el tripartito se interpreta –y se redacta en sus programas- que el PP es una amenaza para el autogobierno. Por eso, la manifestación de hoy es más un acto de apoyo al ex " conseller en cap" que de reafirmación democrática. Una buena razón para que tanto PP como los "antizapateros" hayan optado por no asistir.