Juan Luis García Alejo, director General de Andbank Wealth Management, fue el primer entrevistado de esta sección que se estrenó en Hispanidad el 3 de octubre de 2020.

Hoy, domingo 4 de enero de 2026, inauguramos con él este nuevo año y charlamos de los asuntos que han marcado, y marcarán previsiblemente, la actualidad económica, y también de los mercados, compleja, sin lugar a dudas.

García Alejo lleva en AndBank desde 2015 y con más de 30 años de trayectoria profesional, asegura que la entrega por hacerlo bien en el trabajo supera con creces las dificultades que, como las brujas, haberlas, haylas.

“Siempre están todos aquellos elementos desconocidos que aún no hemos visualizado, sean de naturaleza económica o geopolítica. El gran reto del inversor es… ir más allá de lo obvio”.

-Debe ser casualidad, pero, el entrevistado con el que cerré 2025, y usted son… blancos, muy blancos, futbolísticamente hablando. Así que, le lanzo esta pregunta: ¿Qué le pasa al Madrid? ¿Es cosa de Xabi Alonso, de estrellitas como Vinicius… o de Florentino?

Mi criterio en este tema es de valor ínfimo. Tratar de dar una respuesta a algo tan emocional para un seguidor sólo puede acabar en lugares comunes de poco valor añadido. Una entidad deportiva de la talla del Real Madrid CF requiere de una gestión ultraprofesionalizada. Este es un principio que debiera gobernar cualquier actuación nuestra en la vida. Sobre aquello de lo que tenemos información limitada, es complejo y no tenemos experiencia alguna, debemos de buscar a los profesionales de este campo. Sólo diré ¡Hala Madrid! Y que espero que los próximos diez años se parezcan a los últimos diez.

-Vamos con lo que nos ocupa. A pocos días de estrenar 2026, ¿continuará la fiesta?

Con la información de que disponemos, nuestro escenario central sigue siendo moderadamente benigno. Un escenario en el que EEUU crecería algo menos como resultado de un empleo que se resiente, la caída de confianza de los consumidores en un entorno de bajas tasa de ahorrro y un ciclo inversor alrededor de la Inteligencia Artificial (IA) que, sin embargo, se mantiene sólido. Ahí la Reserva Federal, previsiblemente tenderá a apoyar monetariamente a la economía con alguna bajada adicional. En Europa las revisiones al alza de las perspectivas de crecimiento apoyadas en el impulso fiscal de Alemania, la mayor confianza de los consumidores europeos y tasas de ahorro muy por encima de las medias históricas ayudan a tener un escenario de estabilidad para el BCE. China sigue haciendo una larga digestión de sus problemas de sobrecapacidad e inmobiliarios con un nivel total de endeudamiento muy elevado. Japón creemos que tendrá la ventaja de una política fiscal mucho más activa. En todo caso, que los mercados tengan un buen comportamiento acabará dependiendo de elementos tangibles como el ciclo de capex de la IA, de los elementos geopolíticos y de las dinámicas de beneficios empresariales y la inflación.

Que los mercados tengan un buen comportamiento dependerá de elementos tangibles como el ciclo de capex de la IA, de la geopolítica y de las dinámicas de beneficios empresariales y la inflación

-¿Para cuándo la corrección?  Porque, habrá corrección ¿no?

Siempre hay correcciones. Parafraseando a Peter Lynch, preocuparse por ellas antes de que se produzcan ha hecho perder más dinero a los inversores que el que se genera estando invertido. Estar en activos de riesgo como la renta variable y no entender si variabilidad o ciclicidad es ingenuo. Entre nuestros escenarios alternativos evaluamos la posibilidad de que haya una corrección en los mercados de renta variable y los segmentos más arriesgados de la renta fija como consecuencia del pinchazo de una eventual burbuja en la IA: los múltiplos son altos, las inversiones son exigentes y la rentabilidad de las mismas a largo plazo ha de cristalizar.

-Y, a 4 de enero… ¿podemos estar convencidos de algo?

Conviene no ser taxativo a la hora de formular predicciones. Más bien hay que saber cómo dato a dato nuestros escenarios quedan confirmados, mejoran o se descartan. Por ahora parece que 2026 será un año con tantos eventos relevantes como lo han sido estos últimos tres años. Habrá volatilidad y ese será el momento en el que aparecerán las oportunidades. Detrás de la volatilidad aparecerá la exageración y habrá tiempo para hacer cambios en las carteras.

-¿Hay vida más allá de Nvidia, la IA, Trump o los tipos de interés?

Sí. Siempre están todos aquellos elementos desconocidos que aún no hemos visualizado sean de naturaleza económica o geopolítica. El gran reto del inversor es poder contar con carteras que vayan más allá de lo obvio, que estará descontado en buena medida, y diseñar carteras resistentes: diversificación, control de pérdidas permanentes, adecuación del perfil de riesgo, márgenes de aprovechamiento,...

-¿Qué me dice del Ibex 35? ¿Se lo esperaba?

Un retorno extraordinario del principal índice de la renta variable española que ha venido dirigido en primer lugar por el protagonismo de un sector bancario, cíclico, que ha demostrado la robustez del margen de intermediación en un entorno de tipos decrecientes mediante el crecimiento de los volúmenes y el control del riesgos. El mercado ha apreciado estas tendencias y ha premiado al sector con una notable expansión de múltiplos que tiene su arranque antes del comienzdo de 2025. Otros ganadores como Indra al calor del mayor gasto en defensa o Solaria, Mapfre, Endesa o Acciona han presentado retornos extraordinarios.

En 2026 habrá volatilidad y ese será el momento en el que aparecerán las oportunidades. Detrás de la volatilidad aparecerá la exageración y habrá tiempo para hacer cambios en las carteras

-Elija tres activos y tres protagonistas ‘humanos’ de 2025, por favor.

Los tres activos: los activos refugio frente a las dudas del fiat money como son el oro, los metales preciosos e incluso las criptomonedas. En segundo lugar, los activos vinculados al ciclo de la IA: generación de energía, construcción de infraestructuras, chips, modelos (LLM) y aplicaciones de la IA. Y en tercer lugar los activos vinculados al sector de defensa.

Las tres personas que en mi opinión han marcado el devenir de los mercados dentro del ámbito financiero serían el presidente de los EEUU, Donald Trump, y su equipo económico. Quizá también su antagonista por excelencia, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell. Y dos empresarios visionarios influyentes y que siempre impactan en el mercado, como son Elon Musk y Jen-Hsun, Jensen, Huang.

-¿Piensa que repetirán en 2026?

Siempre hay que darse margen para la sorpresa; pero son candidatos a que sus acciones y declaraciones tengan una trascendencia relevante a lo largo de 2026.

-¿Habrá burbuja en la IA? ¿Nos estamos liando con la comparación de las punto.com?

Decidir si el mercado está en burbuja o no es lo más complicado. La IA es transformacional, transversal y anticipa un desarrollo al que nadie sabe poner ni límites ni trayectorias. De las mejores reflexiones que he leído en este último año sobre el tema están las del BIS que señala que las condiciones que se verifican ante una burbuja son de doble índole. En primer lugar, se requiere un comportamiento explosivo de los precios que se evalúa a través de técnicas estadísticas. En segundo lugar, un interés exagerado por parte del público no especializado. Durante 2025 se han verificado en diferentes momentos ambas condiciones dando lugar a correcciones.

Decidir si el mercado está en burbuja o no es lo más complicado. La IA es transformacional, transversal y anticipa un desarrollo al que nadie sabe poner ni límites ni trayectorias

Lo relevante sería entender qué tipo de corrección se puede producir. Una corrección derivada de la certeza de que no se podrán rentabilizar las inversiones daría paso a una compresión de múltiplos con tintes de poder convertirse en permanente. Correcciones cíclicas tendrían gran impacto; pero, podrían revertir parte del camino cedido. En nuestra opinión estamos ante dos escenarios contrapuestos que podrían darse con probabilidades similares ambos: más euforia o corrección significativa (sea ésta permanente o no). Por tanto proceder con cierta cautela parece necesario.

-El BCE mantiene tipos en el 2%. ¿Ha enterrado la posibilidad de más recortes?

El BCE está cómodo. Y lo está porque conforme a las proyecciones su objetivo de estabilidad de los precios entorno al 2% parece haberse logrado. El marcado a corto plazo aún pone en precio alguna rebaja adicional; pero de cara a 2027 apunta a repuntes. Los elementos que debemos mirar para hacer cambios sobre esa hoja de ruta son bien conocidos: fortaleza del euro, caída de los precios de las materias primas energéticas (petróleo y gas natural), evolución de las perspectivas salariales, impacto de las medidas arancelarias a nivel global y por supuesto, la actividad económica.

-¿Cómo va a ser el último tramo del mandato de Powell al frente de la Fed?

Marcado por una absoluta profesionalidad como lo ha sido hasta ahora. Los ataques del poder ejecutivo sobre su persona y la entidad que dirige no afectarán a las decisiones que tome. La llegada de un sustituto más cómodo para la presidencia de los EEUU o la incorporación de miembros más permeables a las peticiones del presidente parecen casi aseguradas.

-Hay quién asegura que ha cometido bastantes errores con su política monetaria, ¿qué opina?

No es él, sino los miembros del Comité de Mercados Abierto de la Reserva Federal que son 12 personas. En todo caso, sí ha habido errores. El más significativo fue el relativo a la apreciación acerca del comportamiento esperado de la inflación tras los shocks del Covid y la guerra de Ucrania. En todo caso, se reaccionó rápido y se corrigieron juicios valor. En este tiempo sólo cabe dar una nota muy alta a los equipos técnicos detrás de la Reserva Federal. No sólo a ellos sino a su coordinación con el poder ejecutivo cuando fue necesario (crisis de la banca regional americana) o con otros bancos centrales.

-¿Puede haber independencia en los bancos centrales?

Debe haber independencia de los bancos centrales. Lo contrario implica correr el riesgo de una política monetaria manejada eventualmente desde intereses políticos espurios. La robustez de las instituciones que dirigen la política económica de un país o un área económica va aparejada a desarrollo de largo plazo más poderoso. Independencia no significa falta de control. Pero los bancos centrales que nacen de la norma y son independientes constituyen la mejor garantía de un proceso de toma de decisiones acorde a los objetivos.

BCE. "El mercado a corto plazo aún pone en precio alguna rebaja adicional; pero de cara a 2027 apunta a repuntes"

GarcíaAlejo

 

-¿Qué balance hace sobre el primer año de Donald Trump?

Pese a lo que se podría haber esperado, los mercados han tenido un año muy bueno. Es cierto que ha habido momentos delicados alrededor del archiconocido día de la liberación, eventos geopolíticos delicados (Irán-Israel, por ejemplo); pero para los mercados el balance es positivo. Para la Administración Trump diría que el balance cuando se examinan sus objetivos y lo alcanzado, debe de ser positivo. Querían extender los recortes fiscales y lo consiguieron a través de la iniciativa legislativa del OBBBA. Querían imponer aranceles y los impusieron. Si bien están pendientes de una validación jurídica que será uno de los eventos a los que prestar atención en 2026. Querían cambiar la política de inmigración y la están cambiando. Y finalmente, querían poner en marcha iniciativas de desregulación bancaria y también está ocurriendo. Es cierto que la aprobación del presidente es baja; pero, parece que el alcance de sus objetivos está más cerca que el día que tomó posesión.

-Y en este primer año, ¿cómo calificaría el papel de la UE?

Desafortunadamente la UE ha entendido por las malas que tiene que ganar en independencia comercial, energética y de defensa. Los planes Draghi y Letta reflejan lo que queremos ser. Los cambios en política de defensa o de transición energética y sostenibilidad son baños de realidad para una zona económica cuyo mayor valor sigue radicando en que representa el 50% del gasto social a nivel mundial.

-Los mercados están tranquilos, cómodos en máximos… mientras las primas de riesgo ni se inmutan con todo lo que está cayendo. Por ejemplo, la española. ¿Qué explicación le da?

La desconexión entre lo político y lo económico parece haber quedado patente en un caso paradigmático como el de Francia. Su compleja situación política y social se ha traducido en un aumento de la prima de riesgo que la ha acercado a Italia; pero, poco más. En el caso español, recogemos los dividendos de un proceso de desapalacamiento severo iniciado con la crisis inmobiliaria, una ortodoxia económica sostenida, el apoyo de las ayudas europeas, un superávit por cuenta corriente del 3% anual y un crecimiento económico que nos ha llevado a un punto dulce.

Debe haber independencia de los bancos centrales. Lo contrario implica correr el riesgo de una política monetaria manejada eventualmente desde intereses políticos espurios

-Sin embargo, ¿la deuda debería ser la madre de las preocupaciones que tiene España?

La deuda pública es la que nos preocupa a nivel global. España no es una excepción. La deuda privada es precisamente uno de los indicadores con mejor marcha en esta última década. Familias y empresas se han desapalancado fuertemente. También hemos reducido la deuda externa como resultado de una sector exterior neto muy dinámico que ha contribuido al superávit por cuenta corriente actual.

-¿La macro en España va por un lado y la vida real de los ciudadanos va por otro?

Sí y no. La observación de los indicadores per cápita nos deja un regusto amargo. Una buena parte del crecimiento del PIB viene de la mano de los más o menos 500.000 nuevos españoles que hemos ido sumando cada uno de estos últimos años. Pero, la pérdida de poder adquisitivo es palpable (renta per cápita disponible básicamente congelada). De la misma manera, dinámicas positivas como creación de empleo vienen de a mano de una bajísima productividad o una cualificación limitada en los nuevos puestos. Conviene hacer una juicio de valor equilibrado en cualquier caso.

-El Gobierno ha renunciado a 60.000 millones en créditos de los fondos europeos, es decir, el 70%. ¿Vamos de ‘sobraos’ o es que las cosas no se han podido hacer peor?

Hay una mezcla de argumentos a favor y en contra. Los menores costes de financiación para el Tesoro juegan a favor de la tesis del Ejecutivo. También la de una menor burocracia en la petición. Pero, hay que ver que esa mayor burocracia era el reflejo de un mayor control sobre los recursos prestados (contraprestaciones en forma de garantía de actuaciones políticas). También el bajo nivel de ejecución o la dificultad para emplear los recursos antes de que su devolución sea automática juegan un papel.

Para la Administración Trump diría que el balance cuando se examinan sus objetivos y lo alcanzado, debe de ser positivo

-Dice el ministro Carlos Cuerpo que sale más barato acudir al mercado…

Las condiciones son muy parecidas; pero no puede ser el único argumento a tener en cuenta. Esperemos que la decisión sea la que mejor permite alcanzar los objetivos del interés común.

-Este año, ¿se va a perder el efecto placebo en la economía española de los fondos europeos?

No es un efecto placebo. Son recursos reales que tienen un efecto macreoconómico duradero a través del multiplicador del gasto público. Lo relevante es juzgar si se han usado los recursos de la mejor manera posible. La garantía de uso condicionada es lo que mejor asegura este elemento. En todo caso, si el porcentaje de participación pública en el destinos es elevado o había mejores usos también debe ser objeto de debate.

-¿Serán Alemania y Francia, incluso el Reino Unido, los que pueden dar algún que otro susto?

Son candidatos a poder ser fuente de noticias, pero no esperamos que acaben por ser un desencadenante de caídas severas.

Los fondos europeos son recursos reales que tienen un efecto macreoconómico duradero a través del multiplicador del gasto público. Lo relevante es juzgar si se han usado los recursos de la mejor manera posible

-Volviendo a la deuda, ¿es el principal riesgo de la economía mundial?

La mejor forma de evaluar los riesgos conocidos más relevantes es leer a los documentos de los bancos centrales, del BIS y los documentos de alcance estratégico de los gobiernos. Si sumamos a los grandes think tanks, inversores privados y algo de la academia nos acercaremos al entendimiento de lo que es relevante en términos de riesgos. Es decir, definir ex ante una categorización cerrada de riesgos es posible; pero, nuinca será completa. Y, efectivamente, los vasos comunicantes entre deuda pública-políticas fiscales hiper expansivas-estructura de apalacamiento y tenedores privados de deuda, constituye uno de los punto a vigilar.

-En este sentido, ¿hasta qué punto le preocupa Japón y los planes de su nueva primera ministra, Sanae Takaichi?

Sanae Takaichi pretende ser una extensión de Shinzo Abe y sus abenomics. Una receta de política económica expansiva: reindustrialización, colaboración estrecha con el BoJ y gasto en defensa.

-Japón tiene la deuda pública más alta del mundo, por encima del 250%. Y le pregunto -con ironía, claro está-, con estos niveles ¿por qué preocuparse de la de EEUU que es del 120%?

Cada caso requiere de un análisis de las circunstancias individuales. Nivel de apertura de la economía, relevancia de la divisa como moneda internacional dentro del sistema de pagos, independencia del banco central, estructuras demográficas, compromiso fiscal a largo plazo, endeudamiento exterior y endeudamiento total de una economía, ganancias de productividad,… De EEUU preocupa el conjunto de elementos que en las dos últimas administraciones, Biden y Trump, se vislumbran respecto al gasto público (déficit elevados), el rumbo de la deuda pública. Y más recientemente la aparente renuncia a dos pilares relevantes del sistema financiero actual: el liderazgo del dólar y la independencia de la Reserva Federal.

Elecciones en 2026: "No me atrevo a efectuar un vaticinio sobre este tema. Sabemos cuál es la voluntad del Ejecutivo: no hacerlo"

-Por último, ¿habrá elecciones aquí en España en 2026?

No me atrevo a efectuar un vaticinio sobre este tema. Sabemos cuál es la voluntad del Ejecutivo: no hacerlo. El mercado valoraba con una probabilidad significativa que pudiera haberlas habido en 2025 y no se han cumplido. Serán las condiciones políticas, económicas y la voluntad del presidente del Gobierno quien dicte sentencia.