Seguramente recordarán lo que sucedió en Davos, en enero de 2025, cuando Donald Trump elogió a Ana Botín y al Santander y acusó a los CEOs de Bank of America y JP Morgan por negar financiación a clientes conservadores. Un año después, Trump ha concretado aquella acusación y ha denunciado a JP Morgan y su CEO, Jamie Dimon, por no ofrecerle servicios bancarios a él y a sus empresas, por razones políticas. Les reclama 5.000 millones de dólares.

Por supuesto, el banco lo ha negado todo y ha asegurado que no niega servicios bancarios a nadie por motivos políticos o religiosos.

Habrá que ver qué recorrido tiene la denuncia de Trump, pero conviene recordar que en 2023 un grupo de fiscales generales de distintos Estados norteamericanos enviaron una carta al muy progre consejero delegado de Bank of America, Brian Moynihan, pidiéndole precisamente eso, que no negara servicios financieros a clientes conservadores, es decir, de ideario cristiano.