
El Tesoro Público ha colocado este jueves 5.037,8 millones de euros en una subasta de deuda a medio y largo plazo, con una demanda que ha ascendido a los 11.217 millones de euros.
En obligaciones del Estado a 7 años, el Tesoro ha captado 1.815,16 millones, con un interés marginal del 2,853% (frente al 2,929% de la anterior subasta).
Para obligaciones del Estado, con una vida residual de 9 años y 9 meses, ha adjudicado 1.208,237 millones, con una rentabilidad marginal del 3,115% (en comparación con el 3,420% anterior).
Además, ha subastado 533,981 millones en obligaciones del Estado indexadas a la inflación de la zona euro a 10 años, con un interés marginal del 1,397% (frente al 1,494% anterior).
Por último, ha vendido 1.480,427 millones en obligaciones del Estado a 15 años, con una rentabilidad que ha bajado del 3,676% anterior al 3,621% actual.
Pero lo cierto es que la deuda de las Administraciones Públicas no para de crecer y cerró el mes de julio en 1,68 billones de euros, un 3,9% más en tasa anual aunque un 0,6% menos que en junio, cuando alcanzó el récord histórico de 1,69 billones, según datos publicados recientemente por el Banco de España.
La deuda pública respecto al PIB disminuyó un 1,9% hasta el 102,3%, lo que, lejos de ser motivo de orgullo lo es de preocupación, ya que sigue muy lejos del objetivo del 60% del PIB de las vegas fiscales europeas. Además, esta ratio no cae porque se reduzca la deuda, sino porque aumenta el PIB.










