
El Monte dei Paschi di Siena ganó la batalla por hacerse con Mediobanca, tras conseguir el 62% del capital. Para entendernos, el banco más antiguo del mundo, la caja de ahorros y Monte de Piedad de Siena, que hace poco más de un lustro iba a ser intervenida por Europa, se hace con el histórico "convolutto' financiero italiano, que lleva ejerciendo ese papel desde el final de la II Guerra Mundial.
Mediobanca ha sido, a través de décadas, la sede del poder político-financiero italiano, el banco de inversión privado que han utilizado tanto la derecha como la izquierda pero con el propósito de reindustrializar Italia. Ha sido el banco de inversión discreto, semi-público, que no estatal, casi desconocido por el gran público, por el que pasaban todos los grandes patronos italianos, empezando por los Agnelli, que quisieron controlarlo y no pudieron.
Al menos, en Indra la entrada del Estado en el capital tiene alguna justificación, aunque se haya hecho de forma chapucera, pero en Telefónica sólo ha servido para hundir la reputación de la compañía
Ninguna operación industrial se hacía en Italia sin que Mediobanca estuviera por medio.
Es decir, La revolución bancaria europea comienza en Italia: Monte dei Paschi di Siena se hace con el control del banco de inversión Mediobanca. En Italia, con Meloni, regresa la banca industrial, público-privada. Por contra, en España, el Sanchismo no se ha preocupado de crear empresas sino de controlar las ya existentes.
Al menos, en Indra la entrada de Moncloa en el capital tiene alguna justificación, aunque se haya hecho de forma chapucera. Se trata de una empresa de armamento en tiempos de guerra y con un presupuesto de Defensa al alza.
En España, Sánchez prefiere controlar las empresas directamente... con lo que consigue destrozarlas y destruir la seguridad jurídica, ese eufemismo que, en el siglo XXI, utilizamos cuando pretendemos defender la propiedad privada
Pero en Telefónica sólo ha servido para hundir la reputación de la compañía, convertida hoy en un predio personal de Pedro Sánchez y -¡Ay dolor!- de Rodríguez Zapatero.
En España, Sánchez prefiere controlar las empresas directamente... con lo que consigue destrozarlas y destruir la seguridad jurídica, ese eufemismo que, en el siglo XXI, utilizamos cuando pretendemos defender la propiedad privada. En Italia, Meloni no quiere controla las empresas privadas, lo que quiere es animar a que se creen locomotoras de la economía italiana o a reformar las ya existentes. Y para eso se busca influir que no controlar, un gran banco industrial.
La banca industrial está mal vista en Francfort, porque el BCE considera que la banca es un fin, cuando la banca o es un medio para la empresa... o se dedica a parasitizar empresas.
Recuerden que Europa pretendió hacer con la caja de ahorros de Siena lo mismo que con el Popular en España, pero los italianos le dijeron que ya la saneaban ellos solitos. Ahora, el banco más antiguo del mundo se ha convertido en una pieza clave de la reindustrialización de Italia
¡Ah!, recuerden que Europa pretendió hacer con la caja de ahorros de Siena lo mismo que con el Popular en España, pero los italianos le dijeron que ya la saneaban ellos solitos.
Ahora, el banco más antiguo del mundo se ha convertido en una pieza clave de la reindustrialización de Italia.... los españoles nunca nos arrepentiremos lo suficiente de la estupidez que hicimos al dejar que nos robaran el Popular con una grandiosa mentira de la JUR de Bruselas y Francfort. No, el culpable no fue le socialista Sánchez sino el conservador Rajoy, más conocido como el estafermo. Los italianos fueron más listos y le dijeron a Bruselas y a Francfort que ya lo arreglarían ellos.










