MasOrange ingresó la cifra récord de 7.601 millones de euros en 2025, un 2,9% más que el año anterior y registró un resultado bruto de explotación (ebtida) ajustado de 2.842 millones, un 2,4% superior. El flujo de caja operativo, un indicador fundamental, aumentó un 10,1%, hasta los 1.863 millones. Por otra parte, los ahorros de sinergias superaron los 350 millones de euros, por encima de las previsiones (300 millones) y acelerando el objetivo de alcanzar los 500 millones.
Todo esto es positivo, sin duda, pero al consejero delegado, Meinrad Spenger, que en principio cuenta con el apoyo de la consejera delegada de Orange, Christel Heydemann, le queda todavía mucho trabajo por delante. La teleco cerró 2025 con pérdidas de 310 millones de euros, esto es, 200 millones menos que en 2024, y con una deuda neta que sigue siendo muy elevada y que ronda los 11.000 millones de euros.
El ratio deuda neta/ebitda se situó en 3,3 veces tras reducirse desde los 4,5 veces de 2024. Continúa siendo elevado y el objetivo para este año, objetivo menos ambicioso, es situarlo en 2,7 veces.
Sea como fuere, MasOrange continuó aumentando su base de clientes, de tal manera que cerró el ejercicio con más de 33 millones de líneas totales -sin contar líneas de máquina a máquina (M2M)-, de las que 26,2 millones son de móvil, la mayoría (cerca de 22 millones) de pospago y más de 7,1 millones, de banda ancha fija, de las que 6,9 millones son de fibra óptica.
El grupo Orange, por su parte, tampoco está como para tirar cohetes. Los ingresos apenas aumentaron un 0,3%, hasta los 40.396 millones de euros, y el beneficio se desplomó un 77,1%, hasta los 538 millones. ¿Qué ha pasado? En primer lugar, el ajuste laboral que tendrá lugar hasta 2028 propició una provisión de 1.244 millones. Luego está el desmantelamiento de las redes de cobre, que provocaron una depreciación de 368 millones y, por último, otros 332 millones relacionados con Orange Business.
El asunto es que, excluyendo todos estos impactos negativos extraordinarios, el beneficio neto ajustado de Orange habría sido todavía un 5,7% inferior al de 2024 al no superar los 3.094 millones de euros.
Con todo, la cotización de Orange subía este jueves más de un 5% en bolsa, hasta los 17,82 euros por acción. En los últimos doce meses, la cotización de la teleco francesa ha subido más de un 63%. Y aunque las comparaciones son odiosas, la de Telefónica, en ese mismo periodo de tiempo, ha caído casi un 13%.










