Si la bolsa refleja las expectativas de futuro de una empresa, las de Mapfre no están nada claras. La aseguradora cerró 2025 con una revalorización de la cotización del 70% frente al 50% del Ibex, pero esa tendencia parece haber llegado a su fin este martes, tras una caída que en algunos momentos de la sesión ha superado el 7%.

El detonante ha sido un informe de UBS que cuestiona algunas claves de la compañía, como son la filial en Brasil y el negocio reasegurador. En relación a esto último, Mapfre se propone entrar en India en los próximos meses, precisamente, con su negocio de reaseguros. ¿Seguro que es el momento para hacerlo? Lo cierto es que, según el informe, el reaseguro afronta un periodo de bajada de tarifas que también afectará, sin duda, al grupo español.

El otro foco de dudas se encuentra en Brasil, uno de los mercados estratégicos de Mapfre. Pues bien, según el informe del banco suizo, la filial seguirá creciendo, pero menos, porque el negocio principal en el que se sustenta, el seguro agrario, sufrirá una “progresiva normalización”.

UBS estima que el precio de Mapfre es de 3,85 euros, frente a los 4,28 euros a los que cerró el pasado lunes. Este martes, las acciones de la aseguradora se desplomaron más de un 8,5%, hasta los 3,92 euros por título.

Todo esto sucede con la nueva imagen corporativa recién estrenada, con un trébol “más abierto, más flexible, más libre y más cercano a la gente”, según el presidente, Antonio Huertas. La encargada ha sido la agencia Design Bridge Partners, filial de la multinacional WPP, que ganó el concurso en 2024. El cambio de logo le ha costado 70 millones de euros a Mapfre.

Mapfre

Antonio Huertas, junto a la nueva imagen corporativa de Mapfre

Por cierto, la aseguradora lidera el seguro que cubre el satélite español SpainSat NGII, que fue lanzado en octubre de 2025 desde Cabo Cañaveral. Todo iba bien hasta que una partícula espacial impactó en el satélite y, aunque sigue funcionando, requiere un plan de contingencia, de tal manera que el Ministerio de Defensa podría exigir la construcción de un tercer satélite si fuera necesario.

El caso es que todos los años le pasan cosas a Mapfre que al final merman su cuenta de resultados: nevadas históricas, huracanes inéditos… y ahora un satélite dañado.