En realidad, la OPA ha sido la gota que ha colmado el vaso porque la crisis de la CNMV se ha ido incubando a lo largo de los últimos años, bajo el mandato del anterior presidente, Rodrigo Buenaventura y el actual, Carlos San Basilio. Recuerden, por ejemplo, el papelón del supervisor de los mercados tras la destitución de cinco consejeros independientes de Indra por orden de Moncloa, en junio de 2022, o su pasividad tras el ataque de Gotham a la catalana Grifols, a comienzos de 2024.

Sí, la crisis de la CNMV está motivada por la injerencia del Gobierno Sánchez, que ha minado su independencia, de tal manera que lo que reina en su seno es un pasotismo absoluto.

Como decimos, la OPA del BBVA sobre el Sabadell ha sido la estocada final. ¿Dónde ha estado la CNMV desde que el banco vasco lanzó la OPA hostil? El ridículo del supervisor del mercado vivió su momento álgido cuando Buenaventura afirmó que no aprobaría el folleto hasta conocer el informe de la CNMC y la posterior decisión del Gobierno. Oiga, que las decisiones de la CNMV no tienen que depender, ni del Gobierno ni mucho menos de Competencia. Ya se ve que la ‘nueva’ CNMV no funciona así.

En esta crisis hay dos nombres que sobresalen sobre los demás. El primero es Paloma Marín, vicepresidenta de la CNMV y colocada ahí por su amigo Félix Bolaños, con quien coincidió en el Banco de España, entre 2005 y 2018. Algunos la consideran la comisaria política del Gobierno.

El otro es Mariano Bacigalupo, esposo de la ex vicepresidenta y ahora comisaria europea, Teresa Ribera. Bacigalupo es el poder en la sombra. Buenaventura, más pendiente de su carrera que de cualquier otra cosa, no se atrevió a pararle los pies. San Basilio, nombrado por su amigo Carlos Cuerpo -Economía es quien nombra al presidente de la CNMV- ni siquiera se plantea enfrentarse a él.

Bacigalupo no está solo y cuenta con el apoyo de la consejera María Dolores Beato Blanco, pariente de María Luisa García Blanco, consejera de Telefónica, y de María José García Beato, consejera del Sabadell. Todo queda en casa.

También ha habido salidas significativas, como la de Patricia Muñoz, responsable del equipo jurídico de la CNMV, que se ha marchado a Afi. Su sucesor es Juan Rodríguez de la Rua, quien se incorporó a la CNMV en 2022.

En este contexto de crisis y movimiento, ha vuelto a resurgir la idea de fusionar los tres grandes supervisores: la CNMV, la CNMC y, atención, el Banco de España. El promotor de la idea es, cómo no, Bacigalupo y el mega supervisor estaría presidido por… Bacigalupo.

Efectivamente, la crisis de la CNMV es profunda.