Cosentino se ha movido a la baja en 2025, algo que ya vivió el año anterior, y no ha permanecido ajena a la volatilidad geopolítica, la inestabilidad de algunos mercados y la mayor competencia. Así los ingresos han descendido un 2,5% y el beneficio ha caído un 41%.
La multinacional de producción y distribución de superficies para baños, cocinas y fachadas ha tenido unos ingresos de 1.428 millones de euros, un 2,5% inferiores a los de 2024 (1.464 millones), eso sí, el ritmo del descenso ha pasado del 6,7% que registró en 2024 al 2,5%. En la cifra no sólo ha influido el contexto internacional sino también la evolución de las divisas, pues a tipos de cambio constante la evolución ha sido positiva.
Por marcas, Silestone se ha mantenido como el “pilar fundamental” del negocio. Las ventas de Dekton han subido un 13% a tipo de cambio comparable y ya representan el 38,5% del total, y ya suponen la principal palanca del crecimiento en otras aplicaciones. Además, la diversificación de aplicaciones ha aportado el 17% de la facturación, sobre todo, por fachadas, baños y revestimiento interior. Cosentino cuenta con una destacada presencia internacional. Norteamérica ha aportado más del 52% de las ventas, le sigue Europa, cuya aportación se ha incrementado un 2,3%, así como Oriente Media y África (+1,2%), mientras que en Asia Pacífico e Hispanoamérica las ventas se han mantenido estables.
Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) se ha reducido un 13,6%, a 207 millones, debido a la evolución desfavorable del tipo de cambio y el desarrollo de los activos comerciales. Y el beneficio neto ha caído un 40,9%, pasando de 66 millones a 39 millones, y dicho desplome ha superado el registrado entre 2023 y 2024 (-31,96%).
Hoy es una multinacional que emplea a 6.000 personas y hasta reviste rascacielos, pero su origen se empezó a fraguar en el siglo XIX con la emigración italiana. Vincenzo Cosentino llegó a la costa almeriense en busca de una vida mejor y acabó en Macael, conocido como el pueblo del mármol blanco. Se casó con una mujer de Olula del Río apellidada Martínez, pero la venta de piedra no empezó a resplandecer hasta décadas después, con el matrimonio formado por Eduardo Martínez Cosentino y Eduarda Justo, que montó en 1945 un pequeño taller marmolista con unos pocos empleados. Desde entonces han ido creciendo, pasando a ser un grupo en 1979 e incorporando a las nuevas generaciones de la familia, pero el camino no sólo ha tenido rosas porque se han arruinado algunas veces, aunque también han tenido aciertos (por ejemplo, con Silestone, un nuevo material con el que llevaron el color a las cocinas). Además, en 2023 anunciaron la salida a bolsa, pero la aplazaron sine die tras las condenas por casos de silicosis en algunos empleados.

La familia fundadora sigue al frente de la multinacional a través de tres ramas familiares (Martínez-Cosentino Alfonso, Martínez-Cosentino Ramos y Martínez-Cosentino Rosado). El grupo es propiedad de los hermanos Francisco (40%), quien ejerce como presidente, Eduardo (40%) y José Martínez-Cosentino (20%). El año pasado, Pilar Martínez-Cosentino Alfonso, hija de Francisco, pasó a ser CEO del grupo y en el Consejo de Administración también se sientan: su hermano Eduardo; sus primos Eduardo, Isabel y María del Mar Martínez-Cosentino Ramos (hijos de su tío Eduardo) y sus primos María Isabel y Eduardo Martínez-Cosentino Rosado (hijos de su tío José).
Volvamos a los resultados y los planes a corto plazo de la multinacional, que quiere impulsar su diversificación con el diseño como palanca clave de valor. Para ello, continúa la apuesta por la innovación y a finales del año pasado lanzó la nueva marca Éclos, al tiempo que sigue invirtiendo en su futuro hub industrial en EEUU. Además, ha anunciado unas inversiones de más de 350 millones hasta 2028 en ampliar la capacidad productiva y mejorar la eficiencia de sus instalaciones, así como en la apertura de nuevos activos comerciales. Este año prevé sumar nuevos activos de este tipo, tras los inaugurados en Manchester, Richmond, Monterrey, Múnich, Oporto, Dallas, Hawaii, Gotemburgo, Gerona, Granada y Lima en 2025. Además, ha pagado 57 millones de impuestos propios e ingresado a las administraciones tributarias 318 millones de impuestos retenidos o repercutidos a terceros, IVA y retenciones en su mayoría, generados por el desarrollo de su actividad económica.












